Cuba elegirá el domingo a más de 15.000 concejales municipales, en el inicio de un proceso electoral que aclarará el futuro político del líder Fidel Castro, apartado del poder desde que enfermó hace casi 15 meses, indicó la agencia Reuters.
Con monopolio del Partido Comunista
En el primer trimestre de 2008, el nuevo Parlamento –surgido en parte de las elecciones municipales–, deberá confirmar o no a Castro, de 81 años, como presidente del Consejo de Estado.
Durante los últimos 30 años, el Parlamento votó siempre por el líder cubano, con casi medio siglo en el poder. El Congreso cubano existe sólo desde 1976 y sus legisladores son exclusivamente miembros del Partido Comunista o personas aprobadas por éste.
Con Castro enfermo y alejado del poder, algunos creen que estas elecciones formalizarán su retiro y abrirán espacios a una nueva generación de dirigentes.
Aunque el voto no es obligatorio, las autoridades esperan que el 95 por ciento de los mayores de 16 años desfilen por las urnas en unas elecciones sin campañas y con un sólo partido: el Comunista.
A Castro, que no aparece en público desde que enfermó y transfirió el poder a su hermano Raúl el 31 de julio del 2006, podrían llevarle la urna a la habitación donde se recupera.
El relevo generacional es visible en las planillas de votación. Según cifras oficiales, el 21 por ciento de los candidatos nominados para las elecciones municipales son menores de 35 años.
Félix Revilla, veterano combatiente de la Sierra Maestra de 72 años, tendrá, por ejemplo, que pelear su quinta elección en su distrito de Centro Habana con una ingeniera química de 34 años.
“Todos van a votar por Félix, por su experiencia. Dicen que fue escolta de Fidel,” contó un vecino.
Mientras que otro apuntó: “Más vale malo conocido que bueno por conocer.”
Pero si cruza la calle y entra en un edificio en peligro de derrumbe, Ivón Santana, una auxiliar de hospital de 29 años, le contará una película diferente.
“Yo no voy a votar por nadie. ãPara qué? Si no hay nadie que nos ayude en nada. Mira la casa que yo tengo,” dice señalando el dilapidado edificio que fue una vez una fábrica de habanos Romeo y Julieta y comparte con otras 30 familias.
El hacinamiento producto de un déficit de medio millón de viviendas, la falta de transporte público y el bajo poder adquisitivo de los salarios públicos son las críticas más oídas en Centro Habana y el resto de la isla.
La ley electoral establece que todo cubano tiene derecho a elegir y ser elegido. Pero los disidentes no se presentarán y algunos llamaron a boicotear las elecciones.
Oswaldo Payá, líder del Movimiento Cristiano Liberación, lanzó una campaña para exigir la derogación de la ley electoral. “Estas elecciones están demostrando poca voluntad de dar una apertura,” dijo.
“Hay orientaciones del Partido Comunista de dar la imagen de que una nueva generación está emergiendo. Pero es una cortina de humo, no se habla de cambios,” comentó.
Aunque para ser candidato no hace falta ser miembro del Partido Comunista, muchos de los futuros concejales llevan el carné en el bolsillo.
La mitad de los diputados que decidirán en el 2008 el futuro político de Castro emergerán de las elecciones del domingo. El resto será designado por el Gobierno.
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