El Plan Democracia, puesto en marcha por el Ministerio de Defensa, del que depende la Policía, protege a unos 36.000 candidatos.
// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR
Martes, 21 de julio 2026

El Plan Democracia, puesto en marcha por el Ministerio de Defensa, del que depende la Policía, protege a unos 36.000 candidatos.
Democracia-Colombia
Más de 27 millones de colombianos están convocados a las urnas para elegir a 32 gobernadores, 1.098 alcaldes, 418 diputados departamentales, además de concejales y ediles, para un total de más de 18.000 cargos a los que se presentan 80.000 candidatos.
La misión de 125 observadores de la Organización de Estados Americanos señaló a la prensa en un informe que en algunas zonas la libertad de voto está en entredicho y que sobre todo las FARC, pero también reductos de los paramilitares, amenazan o presionan al electorado.
En cualquier caso, afirmó, las elecciones no están en riesgo y la evolución respecto a los comicios previos es positiva.
Las elecciones de 2003 y de 2000 tuvieron en realidad mayores riesgos, ya que se celebraron, cuando la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) aún tenía presencia y poder en amplias zonas del país, lo mismo que sus rivales paramilitares de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), ahora desmovilizados.
Todos los informes apuntan a que los niveles de inseguridad han disminuido notablemente respecto a las elecciones previas, pero el Gobierno ha movilizado a 135.000 miembros de la Fuerza Pública, ´un esfuerzo sin precedentes´, según el jefe de la Policía, general Oscar Naranjo, para garantizar la seguridad de los comicios.
El Plan Democracia, puesto en marcha por el Ministerio de Defensa, del que depende la Policía, protege a unos 36.000 candidatos y más de 2.400 sedes de campañas, partidos y movimientos, y el propio presidente, Alvaro Uribe, se ha embarcado desde ayer en lo que ha denominado ´la semana democrática´.
Durante estos días recorre diversas regiones del país, donde el proceso electoral sufre más amenazas, para impulsar la participación en los comicios.
Según las autoridades no todos los asesinatos se deben a la guerrilla, pues en algunos casos los motivos podrían ser ajustes de cuentas, aunque buena parte de ellos han tenido como objetivo a candidatos de partidos cercanos a Uribe y también de la oposición.
En algún municipio, como en Corinto (Cauca), todos los aspirantes se retiraron de la contienda electoral, y el candidato liberal (de oposición) a la gobernación del departamento de Santander, el dos veces aspirante presidencial Horacio Serpa, decidió esta semana no efectuar más apariciones públicas por las amenazas recibidas.
A esto se añaden las denuncias permanentes de ´clientelismo electoral´ en algunos departamentos y municipios, con la compra de votos, el cambio de lugar de residencia o la promesa de prebendas o beneficios personales.
En este aspecto no se ignora la presión que aún hacen los ´testaferros´ de los jefes paramilitares desmovilizados en los lugares donde antes tuvieron influencia y poder real.
La Procuraduría de la Nación tiene en sus listas los nombre de casi 300 candidatos inscritos que se encuentran ´inhabilitados´ para ejercer cargos públicos.
Otra las particularidades de estas elecciones en Colombia es la disparidad de candidatos no sujetos a la disciplina ni al control de partidos, como a menudo sucede en sistemas presidencialistas, lo que un reciente editorial del mayor diario del país, El Tiempo, consideraba como generador de ´gran confusión´ en el electorado.
Así, hay candidatos que tienen el apoyo simultáneo de fuerzas políticas distintas e incluso opuestas en el plano nacional, caciques habituales de zonas que tradicionalmente dominan o independientes que buscan el apoyo de algún movimiento político.
Y esto motiva que una buena parte de los electores no sepa exactamente cuál es la política o el ideario de los candidatos y se decante más por el nombre que por un programa.
En las grandes ciudades, sobre todo en Bogotá, la cuestión está más clara, con dos candidatos principales, uno independiente, que ya fue alcalde de la ciudad, Enrique Peñalosa, y otro del izquierdista Polo Democrático Alternativo (PDA), Samuel Moreno.
Considerada como el segundo cargo en importancia, tras el de presidente de la República, la alcaldía de Bogotá suele ser una plataforma para lanzarse a la candidatura por la Presidencia.
Moreno va por delante en las encuestas y a ello contribuye decisivamente, según los analistas, el respaldo firme del partido, así como la gestión del actual alcalde, Luis Eduardo Garzón, también del PDA.
En otras ciudades importantes, como Cali, Medellín, Barranquilla o Cartagena, la situación se presenta más ajustada, sin ganadores claros, lo mismo que en las gobernaciones de los principales departamentos.
Fuente: Terra.com
// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR
// EN PORTADA
// LO MÁS LEÍDO
// MÁS DEL AUTOR/A