Política

España-Estados Unidos, se acabó el tiempo

Durante toda la Legislatura, Zapatero ha sido incapaz de forjar lazos exteriores con los países más convenientes para los intereses españoles, tanto en Europa como en América (en Asia no existimos y en África sólo para contener un poco la inmigración ilegal).

Santi Lucas
En una entrevista publicada ayer en el diario madrileño “La Razón”, el embajador de Estados Unidos en España, Eduardo Aguirre, declaraba que una reunión entre Zapatero y Bush ya no se va a producir, “porque no hay interés por ninguno de los dos lados”. Con toda claridad, el diplomático norteamericano reconoce la evidencia y da por imposible a estas alturas el diálogo trasatlántico, más allá de los fugaces contactos que las autoridades españolas han mantenido con la secretaria de Estado, Condoleezza Rice. Ambos países están ahora enfrascados en sus respectivos procesos electorales. Se acabó pues el tiempo para restaurar una relación especial entre España y Estados Unidos, que fue privilegiada y muy beneficiosa, aunque esto se oculte frecuentemente, en la etapa de los gobiernos de José María Aznar.

Durante toda la Legislatura, Zapatero ha sido incapaz de forjar lazos exteriores con los países más convenientes para los intereses españoles, tanto en Europa como en América (en Asia no existimos y en África sólo para contener un poco la inmigración ilegal). Hemos deambulado en tierra de nadie. Sus preferencias internacionales se han dirigido demasiadas veces hacia gobiernos poco recomendables de América Latina, y algunas otras iniciativas más próximas tampoco han merecido la recompensa de una alianza sólida y preferente con los vecinos europeos. El examen de nuestra política exterior no puede llegar al aprobado cuando España, entre la torpeza y la irresponsabilidad, se ha mantenido alejada de la primera potencia mundial y sufre la indiferencia de sus socios en el Viejo Continente.

Zapatero habrá complacido tal vez a su ala ideológica más radical al no lograr hacerse en cuatro años la foto con Bush, pero esa foto tiene (tenía) un valor muy alto para España en muchos terrenos y por eso los españoles tenemos que cobrarle la factura. La simpleza del antiamericanismo que practica la izquierda nos ha costado un retroceso de enormes proporciones en el tablero geoestratégico del mundo que un cambio político debe enmendar cuanto antes.

// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR

// EN PORTADA

// LO MÁS LEÍDO

// MÁS DEL AUTOR/A

Menú