Quirós Corradi estuvo vinculado a la industria petrolera en varias etapas: coordinó el Grupo Shell para Centroamérica, México, Suramérica y el Caribe; fue presidente de Maraven, antigua empresa filial de la petrolera estatal venezolana PDVSA; adicionalmente, formó parte del Oxford Energy Policy Club, en la Universidad de Oxford. Además, desarrolló una intensa labor periodística como columnista y director de los diarios El Nacional, primero, y El Diario de Caracas.
El concepto de Petro-Estado
El ensayo Colonia, petro-Estado y la verdadera nacionalización, publicado en la compilación Sembrando el Petróleo (1), Quirós Corradi considera que el proceso de centralización económica y política de Venezuela comenzó en la dictadura de Juan Vicente Gómez (1857-1935), personaje que se dejó sentir, directamente desde la Presidencia o como poder en la sombra, desde 1909 hasta diciembre de 1935.
Gómez, quien llegó a ser el hombre con mayor riqueza económica en Sudamérica (2), logró colocar en sus propias manos y las del Estado las mejores tierras del país, estableciendo el control de la riqueza petrolera desde el Gobierno.
De este modo, nació el petro-Estado venezolano y el centralismo económico, conceptos en los cuales Quirós Corradi resume la confiscación por parte del Estado y las instituciones gubernamentales de un bien propiedad de la Nación y el conjunto de ciudadanos: la riqueza petrolera.
“El slogan político reciente que asegura que el petróleo es nuestro se diseñó para que el Petro-Estado se curara en salud, mediante una mentira, para no tener que repetir el proceso de intentar repartir lo que está mal distribuido (en este caso, los beneficios del petróleo). Si eso es así, si el petróleo es nuestro,todos los venezolanos deberíamos recibir directamente un dividendo anual de las ganancias que produce su explotación. Mientras llegamos a eso, y llegaremos a eso, los nuevos políticos deberán meditar mucho antes de repetir la monserga estatificadora de que no cambiarán la propiedad de una sola acción de PDVSA”, escribe Quirós Corradi (p. 152).
Gran parte de los textos periodísticos de Quirós Corradi han sido recogidos en varios volúmenes.
Quirós Corradi planteó en conjunto con Francisco Monaldi (padre) la llamada Tesis Monaldi/Quirós, mediante la cual se proponía dar a los ciudadanos acciones de PDVSA y emplearlas como activo dentro de Fondos Mutuales (Fondos de Inversión Colectiva, en jerga internacional); el ciudadano podría ser accionista efectivo de la empresa y recibir dividendos de sus acciones .
Quirós Corradi propuso también la creación de un Fondo para gestionar la regalía petrolera y en el cual los partícipes fuesen los ciudadanos,pudiendo emplear estos haberes para su jubilación, invalidez, salud y educación.
Al comentar la Ley de Hidrocarburos que se discutía en 2001, Corradi criticó la “socialización de lo individual” y que el Estado siguiese “reservándose” la industria petrolera en los artículos 301 y 303 de la nueva constitución impulsada por Hugo Chávez.
“¿Qué es eso de que el Estado se reserva? El Estado no puede reservarse nada y mucho menos la propiedad de lo que es de todos los venezolanos. Es decir, de la Nación. Los ciudadanos (los nacionales) podrán delegar en el Estado la administración y el control de ciertas actividades, pero lo que no pueden delegar es la propiedad de un bien colectivo. De establecerse inequívocamente que la Nación es la propietaria de los yacimientos petroleros, tributos como el de la regalía, no tendrían por qué pagarse directa y automáticamente a la Tesorería del Estado. Podrían utilizarse para crear fondos que favorecieran a la mayor cantidad posible de ciudadanos. Los obvios serían pensiones (por lo menos, en el inicio de cualquier plan solidario), educación y salud. Por otra parte, si la actividad de exploración y producción le estuviese reservada a la Nación, los ciudadanos podrían delegar en el Estado el derecho a operar los yacimientos bajo ciertas condiciones. Pero también podrían – sin cambiar la Ley– decidir su participación directa en la administración y el producto de estas operaciones.”
La nacionalización del petróleo
El 1 de enero de 1976, el primer gobierno de Carlos Andrés Pérez (1922-2010) efectuó la nacionalización de la industria petrolera. Desde un decreto del Libertador Simón Bolívar del 24 de octubre de 1829, la riqueza del subsuelo –y el entonces irrelevante petróleo – se arrogó al Estado.
En 1976 “El proceso nacionalizó (estatificó) a los activos petroleros, pero el negocio pertenecía a las trasnacionales. La nacionalización del negocio petrolero la hizo PDVSA y sus empresas filiales”, apunta Corradi (p. 153).
Quirós Corradi recuerda que la nacionalización estuvo acompañada de Convenios de Asistencia Tecnológica, que permitieron que la naciente estatal petrolera venezolana PDVSA se apoyase en alianzas tecnológicas con estas transnacionales que entregaban sus activos (con la correspondiente indemnización por parte del Estado); tales convenios se estipularon hasta 1978 y se siguieron renovando.
Una figura que apenas se menciona, y rescata Quirós Corradi, es la del Ministro de Energía y Minas de Venezuela en aquel entonces, Valentín Hernández Acosta (1925-1989), quien formó parte de la primera promoción de ingenieros petroleros venezolana, egresada en 1948. “Me molesta sobremanera la falta de reconocimiento nacional para el hombre que dirigió con acierto político/económico el proceso más importante de la segunda mitad del siglo XX en Venezuela. El gran pecado y la gran virtud de Valentín Hernández fue no tener ambiciones políticas”, señala Quirós Corradi.
El nombre de este ministro no figura en la Segunda Edición del célebre Diccionario de Historia de Venezuela de la Fundación Polar (1997), obra fundamental de consulta para la historia venezolana.
Tal edición tampoco dedica mucho espacio al tema de la nacionalización de la industria petrolera, que fue ciertamente el proceso por el cual trabajó la democracia venezolana desde 1958, inspirada en la obraVenezuela, Política y Petróleo de Rómulo Betancourt. Es pertinente invitar a historiadores y políticos venezolanos a revisar con más detalle tan interesante proceso.
Una ley de 1971 fue el paso inmediato previo al marco legal que rigió la nacionalización. Se trató de la “Ley sobre bienes afectos a reversión en las concesiones de hidrocarburos”.
En ella, en previsión del traspaso de activos de las multinacionales petroleras al Estado, se constituyó un fondo (en la práctica, un fideicomiso) con los activos fijos de tales empresas, preservando que estuviesen en buenas condiciones de funcionamiento y evitando se traspasasen o hipotecasen; adicionalmente, las compañías debían hacer un aporte anual en un Fondo de Garantía para cubrir el costo de depreciación de estas propiedades, plantas y equipos.
En 1975 se sancionó la Ley Orgánica que reserva al Estado la industria y el comercio de los hidrocarburos en Venezuela, marco legal de la estatización petrolera aún vigente.
De este modo, las concesiones petroleras a multinacionales quedaron extinguidas a partir del 31 de diciembre de 1975. La ley trasladó al Estado venezolano el comercio exterior de los hidrocarburos producidos en el país.
“La gestión del comercio exterior tenía como objetivos: el máximo rendimiento económico de la exportación en función de las exigencias del desarrollo nacional; la conquista y conservación de un mercado exterior diversificado y suficiente; el apoyo al fomento de exportaciones de otros productos venezolanos; la garantía del abastecimiento de insumos, equipos y demás elementos de producción, así como los bienes esenciales que el país necesitase”, apunta el Diccionario de Historia.
Esto otorgaba a PDVSA y al Gobierno venezolano un control directo sobre la balanza comercial del país.
Quirós Corradi señala uno de los artículos más polémicos de esa Ley de Hidrocarburos de 1975. Se trata del Artículo 5 que autorizaba al Estado a realizar alianzas con empresas privadas para la explotación petrolera en el país, incluyendo a las salientes trasnacionales.
Carlos Andrés Pérez firma la nacionalización de la industria del petróleo.
Esto, según el recientemente fallecido pensador petrolero, “dejaba abierta una puerta para el regreso de la inversión privada al país en materia petrolera”.
Esta fue la base jurídica sobre la cual se hizo la llamada Apertura Petrolera en Venezuela, que ya estaba en curso desde 1986 y cobró mayor dinamismo a partir de 1996, dejándose de lado con la administración Chávez (5).
Para Quirós, el artículo 5 se había quedado obsoleto para la realidad petrolera a finales del Siglo XX y era mejor un nuevo marco legal que evitase interpretaciones -no siempre transparentes- de aquella Ley hecha en 1975. Desde luego, el autor apoyaba la inversión privada, pero dándole un alcance legal más amplio y haciéndola operativa con un reglamento especial.
Propuestas de política petrolera
Quirós Corradi planteaba desde 2001 reestructurar a la petrolera estatal venezolana PDVSA, dejándola como una “holding” que consolidase tres negocios individuales:
- Exploración y Producción.
- Refinación, Comercio, Transporte, Mercado Interno y Almacenamiento.
- Ingeniería, Procura y Gerencia de Construcción
El autor consideraba que la primera unidad de negocio merecía permanecer bajo control estatal, dadas las “descargas emocionales del nacionalismo.”
Por contraste, consideraba que las otras divisiones daban oportunidades para alianzas público-privadas, colocación en bolsa de acciones y una menor tributación, considerando con insistencia la “posibilidad de crear un Fondo Mutual con acciones de las empresas de refinación, comercio, transporte, mercado interno y almacenamiento y la de ingeniería, procura y construcción, dejando pendiente cualquier decisión sobre las acciones de la empresa de exploración y
producción.” (p. 159).
La colombiana Ecopetrol y la brasilera Petrobras han avanzado hacia la colocación parcial de acciones en bolsa y esto ha permitido controles desde el mercado que han revelado prácticas de corrupción administrativa en ambas compañías (especialmente el sonado escándalo actual de Petrobras).
No obstante, PDVSA y la mexicana PEMEX siguen sin cotizar en mercados bursátiles, restando profundidad a sus mercados financieros y un mecanismo de inversión para la ciudadanía.
Otra interesante propuesta de Quirós es la creación de una Agencia de Energía en Venezuela, evitando “problemas de conflictos institucionales” (p. 160) entre PDVSA y el Ministerio de Energía y Minas, consiguiendo además separar la dirección y operación del negocio petrolero (Colombia ya ha resuelto este tema institucionalmente, con su Agencia Nacional de Hidrocarburos, ANH).
El pensador señala como referencia para esta materia el trabajo desde la Universidad de Oxford de su compatriota Luis Roberto Rodríguez Pardo.
Avizorando el negocio petroquímico como oportunidad de diversificación para el portafolio petrolero venezolano, Quirós Corradi ya planteaba en 2001 privatizar 49% de la estatal Pequiven (con esta fórmula se mantendría el control estatal sobre la mayoría accionaria) y acelerar de este modo las inversiones en tal negocio, de importante valor añadido.
Quirós Corradi cierra el ensayo comentado con una idea crucial
“Llegar a la verdadera nacionalización mediante la repartición parcial de las ganancias petroleras entre los ciudadanos en forma directa, como se ha sugerido en este trabajo, ayudará enormemente a impulsar el progreso mucho más allá de lo que sería posible de continuar el petro-Estado.
Pero ni aún eso será suficiente si no nos divorciamos de nuestra condición de país monoproductor… Y no habrá monoproducción en un país de propietarios productores y productivos.”
Publicado Inteligencia petrolera
1) QUIRÓS CORRADI, Alberto. “Colonia, petro-Estado y la verdadera nacionalización.” En: VARIOS,Sembrando el Petróleo. Caracas: Fundación Venezuela Positiva, 2001, pp. 149-162.
(3) Un político venezolano, Manuel Rosales, tomó algo de esta idea en campaña presidencial contra la reelección de Hugo Chávez, en el año 2006 y planteó que cada venezolano recibiese dividendos petroleros en una cuenta asociada a una tarjeta de débito, “Mi negra”. Rosales perdió la elección y luego abandonó el país en 2009, denunciando persecución por la Administración Chávez. Ver:
http://www.veneconomia.com/site/files/articulos/artEsp3876_2759.htm
(4) RODRÍGUEZ GALLAD, Irene. “Leyes de Hidrocarburos.” En: VARIOS. Diccionario de Historia de Venezuela. Segunda Edición. Caracas: Fundación Polar, 1997, pp. 944-948.
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