En un país con vastos recursos naturales, sobreviven 7.4 millones de personas con apenas recursos para comer. Para ellos, el Gobierno lanza una cruzada contra el hambre, la cual será vigilada y evaluada por instancias oficiales y la iniciativa privada.
Lanzan cruzada contra el hambre
En un México azotado por un clima de violencia, también sobreviven unos 7.4 millones de personas en la pobreza extrema, concentrados en 400 municipios que concentran los más altos grados de marginación. Varios de ellos se encuentran en zonas rurales. Esas familias apenas si tienen para comer a pesar de residir en un país con numerosos y vastos recursos naturales.
Datos del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), apuntan a que un 46.2% de la población total de México vive en la pobreza, lo que equivale a unas 52 millones de personas. Un 10.6%, unas 11.7 millones de personas, vive en pobreza extrema, sobre todo en estados con numerosa población indígena como los sureños Chiapas y Oaxaca y el occidental Guerrero.
Antes de asumir el mando del país el pasado 1 de diciembre, el actual presidente, Enrique Peña Nieto, adelantó que su Gobierno quiere “cambiar el rostro de marginación, de pobreza, de contraste social que tiene nuestro país”. Así, el priísta dio el banderazo de salida a la llamada “Cruzada Nacional Contra el Hambre”. Para ello se hizo acompañar de todos los mandatarios de los 31 estados de la República (a excepción de Jalisco y Guerreo) más el jefe de Gobierno de la Ciudad de México.
Bajo los reflectores, el mandatario firmó en Las Margaritas (Chiapas) el decreto por el que se inicia esa estrategia y se crea el Sistema Nacional contra el Hambre (Sinhambre), el cual está conformado por un consejo que incluye a la iniciativa privada, en aras de garantizar la supervisión y vigilancia de los resultados.
La cruzada será permanente durante los próximos seis años y “cruzará” 70 programas sociales federales y estatales. Se prevé la creación de brigadas que irán a comunidades a alfabetizar y apoyar en el desarrollo de programas productivos. Se implementarán mecanismos para ayudar a la gente a superar su condición de pobreza, a través no sólo de alimentos sino con programas de empleos y de infraestructura de servicios para que todas las comunidades tengan agua, luz y drenaje.
Las cuatro principales características de Sinhambre son: orientación focalizada en 400 municipios, corresponsabilidad de dependencias federales y gobiernos locales, y la implementación de una estrategia social para fortalecer las capacidades de desarrollo de las comunidades.
Entre los municipios que se atenderán con la Cruzada Nacional contra el Hambre se encuentran algunos urbanos como Ecatepec, Chimalhuacán, Toluca y Nezahualcóyotl, en el Estado de México; la capital de Puebla; Acapulco, Guerrero; Ocosingo en Chiapas (rural); León, Guanajuato; y ciudad Juárez, en Chihuahua. Son esas zonas poblacionales donde sobrevive la mayor proporción de los mexicanos que tienen hambre y bajo condiciones “indignas”.
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