Política

Un ingeniero hispano diseña en EEUU los trajes que se usarán en futuros viajes a la Luna y a Marte

Mientras espera cumplir su sueño de convertirse en astronauta y tener la oportunidad de ir al espacio, un ingeniero hispano diseña un traje espacial que usarán los astronautas en los viajes del futuro al planeta Marte o la Luna.

Mientras él mismo quiere ser astronauta

El aspirante a astronauta Félix Soto Toro, es un puertorriqueño para quien emigrar solo, siendo apenas un adolescente, sin hablar inglés y con un pesado equipaje de pérdidas familiares irreparables, no han sido obstáculos en la misión que se ha propuesto de llegar lejos en su carrera en la NASA, donde trabaja desde hace 20 años.


“Desde que era pequeñito siempre tuve el sueño de ser astronauta y mientras espero que eso ocurra, continúo preparándome, ya que la competencia es muy dura para ser considerado por la NASA”, afirmó a Efe Toro.


Esa fue la razón lo hizo mudarse desde Florida, donde se desempeñaba como gerente de proyectos en el Centro Espacial Kennedy, a Houston, en Texas, al Centro Espacial Johnson, hogar de los astronautas y de muchos que aspiran a serlo.


“Aquí estoy más cerca de mi objetivo”, dijo Soto, quien se desempeña como asistente de la gerencia del Sistema de Trajes Espaciales de la NASA.


Con una larga trayectoria en la agencia espacial, donde llegó como instalador de laboratorios de sistemas hasta ser responsable de la operación de equipos terrestres que irán a la Estación Espacial Internacional, su trabajo actual es más vital que nunca, ya que más que un incómodo y complicado atavío sideral los trajes espaciales en los que trabaja “son como una casa” donde “viven” los astronautas.


“Pesan cada uno cerca de 300 libras, tienen un sistema de drenaje, con pañales, oxigeno, sistema de calefacción y enfriamiento, por lo que su diseño deba ser liviano, pero fuerte como para aguantar un viaje a Marte y la luna, cómodo, para no obstaculizar el movimiento, Deben garantizar la vida en un espacio inhóspito”, añadió.


Al igual que miles de inmigrantes hispanos que llegan a EE.UU.


con aspiraciones de llegar lejos, Soto también tuvo que vencer obstáculos, siendo el primero de ellos, su necesidad de aprender inglés y de superar la pérdida de su padre, a quien vio morir un día antes de emprender su viaje desde Puerto Rico, donde nació, creció y se graduó de la secundaria, hacia Florida, hace 23 años.


“Unos asaltantes asesinaron a mi padre, y me hirieron en una pierna, pero no dejé que esa tragedia también me arrebatara los sueños y decidí superarme, seguir el camino que me había trazado y cumplir con lo prometido a mi padre de seguir adelante y ser alguien en la vida”, sostuvo Soto, primer miembro de su familia en graduarse de la universidad.


“No sabía inglés y al principio fue duro, pero tomé clases intensivas y trabaje de día y estudié de noche y así logré empezar mi carrera en ingeniería en el Instituto Tecnológico de la Florida”, afirma.


Una vida de esfuerzos y sacrificios pero plena de satisfacciones.


“Es por eso que digo a todos los hispanos que aunque no sepan inglés no tengan miedo, que se preparen y continúen persiguiendo sus sueños”, sostuvo este luchador hispano quien el año pasado recibió su licencia como piloto privado, una de sus metas intermedias para llegar al espacio.


Soto Toro ya ha solicitado su entrada al programa de astronautas de la NASA, pero aún no ha sido elegido.


“Primero me dijeron que necesita unos cinco años de experiencia en mi carrera y por lo menos una maestría, así lo hice, luego solicité de nuevo y logré quedar entre los primeros 300 candidatos de los cuatro mil que solicitaron”, relata Soto.


Soto tiene planes de solicitar de nuevo su entrada al programa de astronauta de la NASA y seguir los pasos de sus amigos, los astronautas hispanos George Zamka Pérez, quien acaba de llegar del espacio y Joseph Acaba, quien se prepara para su primer viaje, este diciembre.


“Voy a solicitar de nuevo, ya que en el verano del 2008 se cierran las solicitudes y en diciembre NASA hará las entrevistas y en abril notificarán a los elegidos”, afirma este padre de dos niños Paola, de 4 y Félix de 2 años, quien está casado desde hace cinco años con Deborah Méndez.


Para Soto, empero, el tiempo apremia y asegura que aunque no teme a los años, si le preocupa un el futuro.


“Ya tengo 40 años y desde que tenía 20 espero por esta oportunidad. Y aunque creo que me acerco a una edad decisiva, no lo veo como un obstáculo para llegar al espacio, pero sí pienso a veces que podría serlo una lesión física, al, practicar deportes, o que me ocurra algo, pero de todos modos, si lo piensas bien, cualquier cosa le puede pasar a cualquiera, por eso, no desisto de mi sueño”, finalizó.

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