El dictador africano, Robert Mugabe, ha decidido que la segunda vuelta de las elecciones democráticas puede seguir celebrándose aunque el jefe de la oposición, Morgan Tsvangirai, ha tenido que asilarse en la embajada de Holanda. Naciones Unidas considera injustos e ilegítimos de este viernes.
La ONU no las considera ni “justas” ni “legítimas”
El
Consejo de Seguridad cree que la agitación y las restricciones impuestas a los disidentes políticos de
Mugabe, que ganaron la primera vuelta de las elecciones, hace imposible que todo se desenvuelva con normalidad y garantías democráticas. Es la primera vez que el Consejo se pronuncia sobre la situación en
Zimbabue.
Sin embargo, los principales países del mundo no se han atrevido a decir que
Morgan Tsvangirai es el sucesor legítimo del dictador, aunque la segunda vuelta fue una decisión de última hora del gobierno ante la victoria del líder opositor. Esta versión podrían haberla suavizado países como
China o
Sudáfrica.Las autoridades de
Pekín tienen fuertes intereses económicos en
Zimbabue, porque
Robert Mugabe llegó a un acuerdo con ellos para la extracción de minerales tan valiosos como el uranio, el platino o el oro, que son muy abundantes en el subsuelo del país.
Por otro lado,
Sudáfrica es el país más próspero de los que comparten frontera con
Zimbabue, lo que podría convertirlo en el principal receptor de refugiados si se produjera un conflicto militar entre el ejército de
Mugabe y la mayoría de la población que votó a
Tsvangirai.“Ha habido mucha violencia, demasiada intimidación. La celebración de una votación bajo estas condiciones, carecería de toda legitimidad”, declaró el
Secretario General de Naciones Unidas,
Ban-ki Moon. Y añadió que “si se realizan, los comicios del viernes sólo profundizarán las divisiones en el país y tendrían resultados que nadie reconocerá”.
Morgan Tsvangirai se encuentra desde el domingo en la embajada holandesa y, según
Europa Press, el gobierno de
Mugabe le ha asegurado al diplomático que el líder opositor no será atacado.
De todos modos,
Tsvangirai cree que, aunque el régimen no podrá soportar la presión internacional por mucho tiempo, su integridad podría estar en peligro porque “este es un régimen que actúa irracionalmente”.
// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR