El presidente de EE UU, George W. Bush, y el primer ministro iraquí, han coincidido en que el acuerdo que se está negociando incluya un “horizonte temporal” sobre la retirada estadounidense, aunque ninguno es partidario de fijar “una fecha arbitraria” para la retirada de los soldados americanos
Lo han acordado con el presidente de Irak
El acuerdo final contendrá “un horizonte temporal” para el cumplimiento de “los objetivos a los que se aspira” en cuanto a la reducción de tropas estadounidense, según ha informado la Casa Blanca.
La administración de Bush se niega a establecer un calendario fijo de retirada de sus soldados y se lo ha hecho saber a Maliki. Lo único que concede Bush es que los “objetivos de retirada se basarán en la continua mejora de las condiciones sobre el terreno y no en una fecha arbitraria”.
Estados Unidos e Irak han estado trabajando a intervalos en un Acuerdo sobre el Estatus de las Fuerzas extranjeras para dar una base legal a algún tipo de presencia militar estadounidense en el país una vez que acabe el mandato de la ONU a finales de este año.
Maliki ha llegado a sugerir un calendario de retirada basado en la situación actual de seguridad, pero Washington no lo ve nada claro.
“En el área de la cooperación de seguridad, el presidente Bush y el primer ministro Maliki han acordado que la mejora de las condiciones permitiría que los acuerdos que ahora se están negociando incluyan un horizonte de tiempo general para el cumplimiento de los objetivos deseados, como la recuperación por parte de la seguridad iraquí del control de ciudades y provincias y una mayor reducción de las fuerzas estadounidenses en Irak“, ha informado la Casa Blanca.
Brown llega a Bagdad
Nuri al Maliki también se ha reunido con su homólogo británico, Gordon Brown, de visita en Irak. Según fuentes gubernamentales iraquíes, Maliki y Brown trataron además medios para aplicar proyectos de inversión en Irak y otros asuntos bilaterales.
El primer ministro británico, que ha visitado ya en tres ocasiones este país, se ha entrevistado también con el presidente iraquí, Yalal Talabani, con quien habló de proyectos de reconstrucción en el país árabe.
El Reino Unido, principal aliado de EE.UU en la invasión de Irak en marzo de 2003, mantiene 4.100 efectivos militares en el país, confinados en una base militar cercana al aeropuerto internacional de Basora, a 550 kilómetros al sur de la capital iraquí.
Las tropas británicas cedieron el control de la seguridad al Ejército iraquí en la provincia de Basora en diciembre pasado. El mando militar británico quería proceder, según algunas informaciones, a la retirada de unos 1.500 soldados de Irak, pero ese plan se frustró tras la violencia que estalló el pasado marzo esa provincia.
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