Uncategorized

Chávez, Honduras y Uruguay

El próximo 29 de Noviembre coinciden elecciones en Honduras y Uruguay. Mientras Chávez está pendiente, Estados Unidos…

Hace un par de décadas, antes de la caída del Muro de Berlín, era impensable que los países latinoamericanos pudieran vivir sin las injerencias estadounidenses para evitar allí la influencia soviética, pero desde entonces el gran vecino del norte ha ido perdiendo interés político-militar en la zona, de la que ahora le preocupa solamente la lucha contra el narcotráfico y la inmigración.
 
Sus principales medios informativos casi no le dedican espacio a dos acontecimientos muy importantes en Hispanoamérica, las elecciones del próximo 29 de noviembre en Honduras, con sus 7,4 millones de habitantes y 4.400 dólares de renta per capita, y Uruguay, con sus 3,4 millones y 12.400 dólares de renta.
 
En el caso hondureño hay un silencio general sobre lo que la mayor parte de los gobiernos, incluido el de Washington, califican de golpe de estado contra el presidente Manuel Zelaya. Aunque antes de su destitución por los tribunales y el parlamento a través de los militares, era él quien preparaba uno a su medida, de acuerdo con su mentor, el presidente venezolano Hugo Chávez.
 
El nuevo gobierno propuso el 29 de noviembre las elecciones en las que participarán los candidatos ya previstos antes de la caída de Zelaya: el nacionalista Porfirio Lobo, y el liberal Elvin Santos, del mismo partido de Zelaya y de su sustituto, el ahora presidente interino, Roberto Micheletti. “El problema del diálogo está entre Zelaya y Micheletti”, afirma Santos, desvinculándose de la batalla entre los dos liberales, uno “exiliado” en la embajada de Brasil en Tegucigalpa, y el otro ocupando el palacio presidencial.
 
Lo cierto es que Hugo Chávez parece que ha perdido influencia en el país conforme Manuel Zelaya, ya retornado a Honduras, iba malgastando su autoridad y popularidad con sus desequilibradas decisiones y declaraciones en su encierro de la embajada.
 
En el caso de Uruguay también planea la influencia de Hugo Chávez, que pretende seguir ampliando su alianza bolivariana ALBA y su influencia sobre los países latinoamericanos, rellenando el abandono de EE.UU. con ayudas provenientes de su petróleo.
 
José Mujica, exguerrillero tupamaro y encarcelado 14 años por la dictadura militar uruguaya, ganó las elecciones del 25 de octubre con el 47,49 por ciento de los votos, pero no logró la mayoría absoluta, por lo que tendrá que ir a la segunda vuelta del 29 de noviembre. Y aunque Chávez intentó comprarlo ayudando a su Frente Amplio de izquierdas, ahora gobernante, el candidato asegura que mantendrá intacta la actual política económica, y que sólo recurriría a la ayuda del Fondo Monetario Internacional (FMI) como último recurso.
 
Si esto fuera cierto y Mújica siguiera la política moderada de su antecesor ideológico, el presidente Tabaré Vázquez, Hugo Chávez sufriría el inicio del derrumbamiento de sus sueño imperial de sustituir a EE.UU. en toda Iberoamérica.

// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR

// EN PORTADA

// LO MÁS LEÍDO

// MÁS DEL AUTOR/A

Menú