El Comentario
El éxito electoral del PP en Galicia trasciende a la democrática elección de un gobierno autonómico para los próximos cuatro años. Nadie es ajeno a esta conclusión. El PP, como gran cantidad de medios se ocuparon de remachar a diario, se jugaba en Galicia el mismísimo liderazgo de Rajoy, la propia viabilidad de la oposición como alternativa a Zapatero. Son los mismos medios de comunicación que han corrido ahora a responsabilizar de la derrota del PSOE a la crisis económica.
En Galicia ha ganado el PP por varios motivos. El primero, porque ya lo hizo en el año 2005 cuando un puñado de votos y la codicia de poder del PSOE y del BNG le impidió gobernar y los gallegos se sintieron estafados por ello. Segundo, porque el dueto nacionalsocialista ha desafinado desde el principio y rechinaban las pifias por todas partes. En tercer lugar, porque se ha descubierto que ambos socios de gobierno tenían comunes aficiones a la suntuosidad, algo reñido de forma irreconciliable con el carácter austero y sobrio del pueblo gallego que, por cierto, siempre representó sin esforzarse un honesto Manuel Fraga.
En cuarto lugar, porque la desilusión por ZP es creciente (no dejarse engañar por el resultado del PSE en el País Vasco donde la referencia al hartazgo se encuentra en el PNV) y Galicia ha sido el primer campo de experimentación para avanzar hacia el cambio de inquilino en La Moncloa. En quinto lugar porque Alberto Núñez Feijóo era un candidato al que se podía identificar fácilmente con el futuro de Galicia, con la seriedad de un proyecto y no con una opción rancia y deslucida. En sexto lugar, porque ha fracasado estrepitosamente la intención de embadurnar la campaña gallega con la campaña de Garzón contra el PP.
El PP alcanzó el gobierno en 1996 ganando primero en Galicia. Si la crisis económica comienza de verdad a pasar factura a Zapatero, que no lo ha hecho, y el desgaste se generaliza las posibilidades de vencerle por parte del PP son muy altas. El test de las elecciones europeas el próximo mes de junio será muy interesante ¡Como han cambiado las cosas en casa de los populares en poco rato!


















