El drama del paro sigue su curso en España y el Gobierno se niega a afrontar las reformas estructurales que reclaman los organismos internacionales como la OCDE, el FMI o la Comisión Europea. Un informe de Doing Bussiness revela la rigidez del mercado de trabajo español, peor que la de muchos países de Latinoamérica y África.
La patronal madrileña pide abaratar los despidos
El mercado laboral español ocupa el puesto 160 del ranking, según el último informe Doing Business 2009, elaborado por el Banco Mundial, en cuanto al tipo de contrato de los trabajadores.
El estudio analiza la facilidad de abrir y desarrollar un negocio en casi 180 países, y en el global España ocupa el puesto 49 (es la octava potencia económica mundial).
En concreto, el informe destaca que España cuenta con una elevada rigidez a la hora de contratar trabajadores, así como una excesiva burocracia para comenzar un negocio.
Tan sólo los regímenes bolivarianos de Venezuela y Bolivia, así como otras economías tercermundistas, superan en rigidez laboral a España. Mientras, todas las economías del G-7 se sitúan muy por delante del mercado nacional.
España destaca por la elevada restricción que impone la regulación para contratar de forma libre y flexible trabajadores a tiempo parcial o temporales. Además, despedir a un empleado conlleva un gasto muy elevado en comparación con la inmensa mayoría de economías desarrolladas. Así, desprenderse de un trabajador que lleva 20 años en la empresa supone un coste de 56 semanas de salario, frente a las 26 semanas de media de la OCDE.
A ello, se suman además las enormes dificultades que tienen los emprendedores para abrir un negocio. En este sentido, España ocupa el puesto 140 del ranking. De hecho, la economía nacional es el país de la OCDE que impone más trabas a los empresarios para empezar un negocio, y está a la altura de países africanos.
Por último, el proceso de registrar una nueva empresa conlleva un gasto equivalente a un 15 por ciento de la renta media anual, frente a un 5 por ciento de promedio en la OCDE.
Abaratar el despido
La Confederación Empresarial de Madrid ha propuesto un contrato de crisis bonificado, con una indemnización por despido de 20 días por año trabajado frente a los 45 actuales, y una serie de bonificaciones fiscales para poder afrontar la actual situación de crisis.
El documento que recoge propuestas de ámbito fiscal, como el aplazamiento de impuestos, y una reforma profunda del mercado de trabajo que incluya un modelo de contrato de crisis frente al incremento mensual del desempleo.
Este nuevo contrato bonificado, según propone la patronal madrileña, contempla una indemnización por despido, cualquiera que sea su causa, similar a la establecida en la legislación actual para despidos por causas económicas, es decir 20 días por año trabajado.
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