Una semana más, la prensa británica ha publicado un nuevo sondeo de intención de voto. Como en las precedentes, el peor parado es el partido laborista y su líder Gordon Brown, cuya situación es dramática y no parece que haya bálsamo alguno para sanarla.
Editorial
The Independent publicaba la encuesta de las encuestas, como ellos mismos la han definido. Los resultados en sí suponen una continuación de lo sucedido en el último año. Sin embargo, la lectura de los mismos deja varias enseñanzas. La principal, que el Labour Party obtendría los peores resultados desde los años 30.
Es necesario seguir extrayendo conclusiones de lo que está sucediendo en Reino Unido. El partido en el gobierno está dividido, pero al contrario que en otras fases de su historia, no es tanto una división ideológica entre un ala derecha vs izquierda. Si así fuera, podría haber solución. El New Labour, de hecho, es el fruto de la crisis y reconversión programática que llevó a cabo tras ser derrotado sistemáticamente por Thatcher. El problema es mucho mayor: es de ideas, como el propio Blair denunció en un memorando filtrado recientemente a la prensa. No hay corpus teórico alguno. ¿Qué visión tiene de la Unión Europea? Eurescéptica, como ha sido la de cualquier gobierno británico con la excepción de Ted Heath (1970-1974). ¿Y sobre la integridad territorial del Reino Unido? Unionista pero sin el componente modernizador que tuvo en los noventa. ¿Qué importancia tiene Estados Unidos en su política exterior? Aliado principal, un hecho natural que no admite discusión.
Prosiguiendo con la política exterior, Brown no ha tenido la capacidad de sentar una visión y una estrategia sobre escenarios fundamentales. Afganistán, Irak, Oriente Medio…esperan aún una postura tan firme como la que en su día tuvo su compañero Blair.
El resultado es el que venimos sosteniendo en las semanas previas. El actual Primer Ministro fue un gran jefe de la economía británica, con una doctrina propia que tuvo la virtud de aceptar el marco económico que había establecido Thatcher y mantenido Major. Su plena autonomía en el ejercicio de sus funciones, le dio protagonismo y cátedra. Su cargo actual exige determinación y seguridad en las acciones planteadas. Sin embargo, lo único que caracteriza al partido desde que al frente está Brown es ir varios pasos por detrás de los acontecimientos.
// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR