El Parlamento Europeo aprobó este jueves una resolución no vinculante que defiende la creación de un Gobierno de unidad nacional provisional en Zimbabue. Esto implicaría que el dictador, Robert Mugabe, podría verse obligado a integrar al partido de la oposición, que reprimió violentamente para que no se presentara a las elecciones, dentro de su Gobierno.
391 votos a favor frente a sólo 8 votos en contra
La Unión Nacional Africana de Zimbabue-Frente Patriótico (ZANU-PF), de Mugabe, y el Movimiento por el Cambio Democrático (MCD), del líder opositor Morgan Tsvangirai, parecen condenados a entenderse. Así lo ha decidido una aplastante mayoría del Parlamento Europeo con 391 votos a favor frente a sólo 8 votos en contra.
Mugabe ya había prometido que dialogaría con la oposición, lo que para muchos analistas internacionales se convirtió en la antesala de un acuerdo en el que el dictador nombraría a los pesos pesados del gobierno mientras le dejaba a la oposición una representación puramente testimonial.
Por eso, el Parlamento Europeo le ha pedido a Mugabe que constituya un gobierno de integración nacional que sirva al único fin de convocar unas elecciones democráticas a corto plazo. Los últimos comicios que celebró no fueron ni “justos” ni “legítimos” para Naciones Unidas, porque se llegó a provocar el exilio de una parte de la oposición y muchos disidentes se quedaron sin casa y sin poder acceder a los medicamentos más básicos.
La decisión del Consejo de Seguridad tuvo una fuerza especial, porque fue respaldada por Sudáfrica y China. Sudáfrica había sido el gran valedor de Mugabe en la región para que sus empresas pudieran explotar los ingentes yacimientos de uranio, oro y platino que posee el subsuelo del país. China llegó a enviar armas a Mugabe para que eliminase a la oposición que había ganado la primera vuelta de las elecciones, porque necesitaba que se respetasen sus contratos de extracción de unas materias primas cuyos precios acarician el máximo de los últimos 30 años.
La Eurocámara ha pedido que la comunidad internacional no reconozca la legitimidad del Gobierno de Mugabe. En estos momentos, no la reconocen los Estados Unidos, la Comisión Europea, los países más industrializados del G-8 y la ONU. El Parlamento también ha instado a Naciones Unidas a que investigue las violaciones de derechos humanos, entre las que se encontrarían cien asesinatos, cometidas contra los opositores.
Los eurodiputados han respaldado el endurecimiento de las sanciones que han propuesto en estas últimas semanas países como Estados Unidos y han solicitado formalmente a los gobiernos de sus socios a que no acepten los visados de Mugabe y a sus colaboradores en el partido y el gobierno.
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