A la espera de que republicanos y demócratas lleguen a un acuerdo para aprobar el macroplan de reflote de la economía estadounidense, ya hay importantes voces, como las de Schroders, uno de los bancos de inversión más importantes del mundo, que reclaman ajustes adicionales para que los planes surtan efecto
El acuerdo podría cerrarse hoy mismo
El plan de rescate financiero de 700.000 millones de dólares presentado por el secretario del Tesoro de EEUU, Henry Paulson, se dirige al centro del problema, pero podría ser sólo “un primer paso”, puesto que podría requerirse un nuevo plan gubernamental si se produjeran nuevas pérdidas o quiebras, según afirma el economista jefe de Schroders, Keith Wade.
En su opinión este plan se dirige “al centro del problema, pero podría ser sólo el primer paso hacia la recuperación”, y apunta que “un segundo plan podría ser necesario, en función del precio que el Gobierno pague por los activos podrían producirse más quiebras o pérdidas”.
El plan, elaborado por el secretario del Tesoro, Henry Paulson, y por el presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, consiste básicamente en dar al Gobierno dinero de todos los contribuyentes para que compre activos contaminados de las empresas afectadas por el colapso financiero.
En cualquier caso, Wade señala que será necesario una reactivación del mercado de crédito y, teniendo en cuenta los datos de desempleo y la caída del sector inmobiliario, habrá que estar atentos a recortes de tipos y políticas fiscales ya que las acciones de las autoridades se dirigirán a impulsar la demanda de los consumidores.
Por último, Keith prevé un recorte de los tipos de interés de 50 puntos básicos de la FED en octubre, un próximo recorte del Banco Central Europeo en enero y un recorte del Banco de Inglaterra de 25 puntos básicos en noviembre.
Bush sigue a la espera
Los representantes republicanos y demócratas en el Congreso estadounidense así como la Administración de George W. Bush siguen negociando los detalles para dar salida al plan de rescate financiero.
Tras el fracaso de la reunión del pasado viernes en la Casa Blanca, en la que estuvieron presentes los candidatos presidenciales, Barak Obama y John McCain, por la aparición de un plan alternativo impulsado por el sector republicano más conservador, parece que el optimismo se impone en las discusiones y se espera que el Congreso dé el visto bueno al plan este fin de semana, para dar un respiro a las Bolsas el lunes.
Tanto la presidenta de la Cámara de Representantes, la demócrata Nancy Pelosi, como el presidente Bush expresaron ayer su optimismo sobre la marcha de las negociaciones. “Creo que se han hecho progresos. No pararemos hasta que se apruebe, trabajaremos todo el fin de semana para ello”, dijo Pelosi. Bush, también se mostró convencido de que el plan de rescate será aprobado y una vez salga adelante podrá calmar las turbulencias en los mercados.
Por su parte, el presidente de la Comisión de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes, el demócrata Barney Frank, se ha dicho convencido de que el domingo habrá acuerdo. “Hemos vuelto a centrarnos en aprobar el plan. Ayer tuvimos un pequeño fallo en el sistema”, ha dicho Frank en referencia al plante republicano con el plan alternativo. “Ahora que el senador McCain se encuentra en Mississipi podemos volver al trabajo serio. Estoy convencido de que por el domingo tendremos un acuerdo en este proyecto que la gente entenderá”, ha concluido.
Los demócratas, que controlan el Congreso, podrían aprobar el plan sin la ayuda de los republicanos, pero no quieren hacerlo sin contar con el aval de sus rivales, dado que, si no funciona, podría afectar a los resultados del candidato demócrata en las elecciones presidenciales del 4 de noviembre. Para lograr el apoyo republicano, los demócratas han aceptado alguno de los puntos contenidos en el plan alternativo republicano.
// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR