Europa, Política

Elecciones en Cataluña: Guía para un observador extranjero

Para los políticos catalanes lo que hoy está en juego es la independencia, una independencia ahora ilegal e imposible a corto y medio plazo. Para los ciudadanos catalanes, lo que está en juego es la estabilidad de las instituciones democráticas y la convivencia en un entorno de seguridad y certidumbre

El actual gobierno de Cataluña está en manos del partido Convergencia Democrática de Cataluña (del que se ha desgajado su socio, el democristiano Unión Democrática de Cataluña, UDC), apoyado en el Parlamento (donde no tiene mayoría) por el partido de ERC (Izquierda Republicana de Cataluña).
 
CDC ya no es un partido de centro derecha moderado nacionalista o catalanista, como fuera fundado. Sus postulados ideológicos y manera de gobernar son más propios de un partido de centro izquierda, socialdemócrata. Sus dirigentes han llevado a la formación, del nacionalismo moderado al independentismo abierto.
 
ERC, es un partido socialista de izquierda, antimonárquico y republicano y en el último tiempo abiertamente independentista. Tuvo responsabilidades de gobierno en Cataluña, desalojando a CiU (CDC más UDC), junto al PSOE (socialistas) y a Iniciativa por Cataluña (comunistas). Lo que se llamo el “tripartito”, de recuerdo bastante negativo.
 
CDC y ERC, juntos a otros movimientos sociales independentistas (ideológicamente también de izquierdas), patrocinados por el gobierno de Cataluña han formado una lista única que llaman “Juntos por el Sí”. Sin programa electoral, se presentan a los electores con el único propósito de obtener un voto mayoritario (no especifican si absoluto o relativo) para proclamar en el nuevo parlamento la independencia de Cataluña e iniciar un proceso de secesión.
 
Las encuestan previas realizadas no vaticinan para ellos la mayoría, ni en votos ni en escaños, pero se acercan bastante. Si llegaran a formar gobierno (necesitarían el apoyo de otras fuerzas de izquierda socialista y comunista) el suyo, lo sería claramente de izquierda socialista e incluso radical.
 
Hacia el centro y a la derecha de estas formaciones se encuentran los partidos: Ciudadanos, Partido Popular (gobernante en el Estado) y la ya mencionada UDC. Sus perspectivas son de crecimiento, significativo para los primeros y moderado para el PP. Es una incógnita lo que pueda conseguir UDC. No están de acuerdo con la independencia. Están lejos, entre todos, de sumar votos y escaños por encima de lo anteriores.
 
El resto de las formaciones políticas que concurren (con posibilidades de obtener representación) son claramente de izquierda, socialista o incluso de izquierda radical comunista y asamblearia:
 
El PSC, Partido Socialista de Cataluña (es el partido socialista obrero español en Cataluña, PSOE-PSC). Se ha desgarrado también al ser abandonado por independistas que estaban en sus filas. Su posición sobre la secesión se percibe calculadamente ambigua, poco clara. Sus perspectivas son a la baja. Está amenazado por el crecimiento de Podemos (formación social-comunista que bebe en la indignación de la crisis) que en Cataluña presenta un lista propia (Cataluña Si que Puede) y para la que se prevé una representación por encima incluso de los socialistas. Podemos ha fagocitado y absorbido a Iniciativa por Cataluña, que es la marca en Cataluña de Izquierda Unida (partido comunista español). Los sondeos auguran también una notable representación para la CUP, formación radical, asamblearia, abiertamente comunista e independentista en gran medida. 
 
Las elecciones de este domingo en Cataluña son elecciones regionales. Autonómicas, como así se llaman en el ordenamiento jurídico electoral español. Las terceras en cinco años. Lo que da prueba de la inestabilidad política en la que está sumida esa Región española. No afectan a la gobernabilidad del conjunto del Estado pero preceden a las Elecciones Generales, que se celebraran en diciembre, donde si se decide el gobierno de la Nación.
 
Son elecciones importantes pues el partido gobernante y sus aliados las han planteado como fórmula para iniciar un proceso de independencia de España. Esta independencia (más allá de sus ventajas o inconvenientes) solo sería factible si se iniciara en España un proceso de reforma constitucional lo que puede ser posible si, en diciembre, en el nuevo parlamento español se dan las mayorías para ello. El proceso sería, no obstante, muy largo y controvertido.
 
Mientras, y si eso llega, el parlamento de Cataluña tendrá que constituirse y elegir un gobierno y éste, intentar gobernar y administrar las cosas de los ciudadanos. En Cataluña el nivel de competencias y autonomía de la región, con respecto al gobierno central, no tiene paragón en Europa y quizá en ninguna democracia occidental.
Es imposible que en Cataluña, tal y como están ahora las opciones de las diferentes formaciones políticas, pudiera formarse un gobierno de centro o de centro derecha (Ciudadanos, PP, UDC), no independentista. Ni sumando sus escaños posibles a los que pudiera obtener la izquierda no independentista (PSC-Podemos) alcanzarían una mayoría clara. Además, una coalición tan amplia parece imposible hoy.
 
Tampoco van a tener una mayoría clara o abrumadora los independentistas (CDC y ERC). Como hemos visto son mayoritariamente de izquierdas (al haber abandonado Convergencia la moderación y el centro político). Con la CUP podrán sumar los escaños suficientes en el Parlamento regional,  pero no tantos como para que un observador imparcial pudiera concluir que existe, en Cataluña, un amplio consenso político entorno a la cuestión de la independencia.
Lo único claro:
 
Hoy, en la Cataluña de las formaciones políticas imperantes y con representación (independentistas o no), la izquierda política es muy mayoritaria y, además, dentro de la izquierda, la izquierda radical y comunista es muy significativa y determinante. Lo que ha de venir con esto, es fácil aventurarlo. La derecha y el centro derecha político es claramente minoritario y está por ver si los electores moderados de Convergencia, nacionalistas pero no independentistas, trasvasan su apoyo a estas formaciones, especialmente a UDC.
 
Aun no están todos los votos en las urnas. Pero si la foto final es como las encuestas dicen, el panorama político para Cataluña es de preponderancia de una izquierda socialista, radical y comunista muy fragmentada y una oposición minoritaria de centro y de centro derecha, igualmente fragmentada.
 
Para los políticos catalanes lo que hoy está en juego es la independencia, una independencia ahora ilegal e imposible a corto y medio plazo. Para los ciudadanos catalanes, lo que está en juego es la estabilidad de las instituciones democráticas y la convivencia en un entorno de seguridad y certidumbre. Sin independencia, la Cataluña política está fragmentada. Haría falta un ejercicio muy importante de responsabilidad y sentido común para cambiar eso. Con independencia, Cataluña camina hacia una República Socialista de tintes abiertamente comunistas y radicales. Parecen otros tiempos.
 
A esperar el milagro:
 
La derecha, el centro derecha, un centro izquierda socialista recuperado (el PSC) y  una izquierda comunista  que se tornara moderada y socialdemócrata (Podemos) suman en las elecciones de hoy más escaños y votos que la izquierda convergente, socialista, republicana, comunista e independentista. Y, además, son capaces mañana de gobernar Cataluña juntos. (Ciudadanos, PSC-PSOE, Partido Popular, UDC….y Podemos).

Realmente, un milagro. A ver qué pasa hoy.

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