El Comentario
Los dos grandes partidos han comenzado la movilización de sus fieles (la mentalización, primero de todo) para afrontar las sextas elecciones europeas a las que estamos convocados los españoles el día 7 de junio.
Ambas formaciones tienen a dos mujeres de un perfil poderoso semejante (Ana Mato y Leire Pajín) al frente de sus respectivas y formidables máquinas de captar votos, que ahora hay que engrasar bien, rodar con inteligencia y poner a punta de gas. PSOE y PP se juegan mucho en esta ocasión (esto es una perogrullada, porque no hay ocasión en la que no se jueguen mucho, sea cual sea el ámbito de la consulta electoral de que se trate).
Las elecciones europeas se desarrollan en una circunscripción nacional, lo que las convierte en una exploración social muy cotizada, donde cada voto cuenta y se contabiliza al final en la cesta única. Zapatero y Rajoy son los principales contendientes, aunque el cartel se vista para la ocasión de otros protagonistas como Mayor Oreja o López Aguilar.
El gran perjudicado en estos comicios, cuando se plantean en una clave nacional (que es casi siempre) es el programa europeo, las diferentes propuestas políticas para España en una Europa cada vez más amplia que nos zumbarán lejanamente en los oídos durante los dos próximos meses, pero sin lograr embutir más que trazos gruesos en la mollera del votante.
Serán en todo caso una prospección de gran interés para medir la fortaleza y el desgaste de cada uno; para evaluar la importancia de la crisis económica y sus efectos sobre el ánimo electoral, o para tantear las posibilidades reales de cambio ante las siguientes elecciones.
Paradójicamente, en medio de esta trascendencia político-analítica, resulta que el papel de los eurodiputados pasa desapercibido, sobrevolando el cotarro, y serían (y serán) contados con una mano los ciudadanos capaces de identificar ahora mismo a media docena de ellos con nombre y apellidos.
Desde este momento, hay que mirar el paisaje con esa primera clave, para que los árboles, troncos y hojarascas que irán surgiendo ante nuestros ojos no desfiguren la imagen.


















