¿El mundial de Sudáfrica lo ganará la “roja” o la rojigualda?, ¿Lo ganará la “selección” o España?
Escuchaba a Vicente del Bosque. En junio se va a celebrar en Sudáfrica la Copa del Mundo de fútbol. España nunca ganó el mundial de fútbol. Ahora, este año, la afición celebra los triunfos de un combinado que maravilla. Un equipo que acaba de ganarle a Francia en un amistoso. Antes también a Inglaterra. A Italia. A la Argentina… Es campeón de Europa. El Barça de Guardiola maravilla también en el firmamento mediático y sus estrellas lucen rutilantes.
España tiene, por fin, futbolistas que se disputan los mejores equipos de la competición europea. España tiene entrenadores que se han forjado por encima de los Pirineos y al sur del estrecho de Gibraltar. Incluso en América. Los menos. Árbitros españoles, polémicos o aplaudidos, que el error humano es la salsa del fútbol, se foguean con los mejores trencillas del universo del balompié.
La “marca” Real Madrid vende, incluso, más que la marca España. Barcelona y Real Madrid son equipos canteranos y universales. Son canteranos al tener lo mismo gente de Albacete o Canarias, como Iniesta o Pedro, como chavales argentinos que a los quince años, Leonel Messi, vinieron a crecer descartados por la falta de oportunidades. Sus peripecias se siguen por el mundo entero. Su grandeza no es cuestión solo para expertos salidos de las escuelas de negocios. Por el contrario, ganarán o perderán en la cancha, pero su modelo se estudia por los teóricos del bussines. También sucede eso en buena medida con los equipos “universales”. El Manchester, El Inter y luego el Milán de la última década. Hay otros, pero no muchos.
España tiene hoy un fútbol universal. Fue la grandeza siempre del Real Madrid y del Barça cuando fueron equipos grandes. Hoy lo son. El Barça es grande a pesar de su presidente Laporta pegado a las pequeñas cosas de la tierra pequeña. Barça y Madrid son grandes porque han competido entre ellos siempre por ser el mejor. No solo en España. Sus camisetas se venden y admiran por el planeta entero.
Desde América, tan lejos y siempre tan cerca, se ven los triunfos y fracasos del Madrid y el Barça como cosa propia. Lo ve así la gente normal e incluso humilde. La España del fútbol brilla al ser patrimonio de todos los que en el mundo hablamos español. La España del fútbol es grande porque es universal. Es de todos. Contribuye a ello el impulso de los grandes. Pero también son grandes y universales ya, el Valencia, el Deportivo de la Coruña, el Sevilla admirable, y dentro de poco, con suerte, también el Atlético de Madrid y tantos otros que no se me olvidan. Villareal o Mallorca. Mi corazón de siempre, con mi equipo de siempre, el Athletic Club de Bilbao.
España es, en la medida que es de todos. Pero es España. Como Argentina es Argentina. Francia es Francia o Estado Unidos es…lo mismo. Argentina ha ganado campeonatos del mundo. España, no. Su selección es la “albiceleste”. Son los colores de su bandera. A la selección de España le llaman ahora la “roja”. Por la camiseta. Se lo inventó un canal de televisión para vender partidos y algo más. El fútbol es así. España puede ganar el mundial de Sudáfrica. Los colores de la bandera española son el rojo y el amarillo. Son colores que están en la camiseta de los futbolistas.
Tuvimos una admirable transición de la dictadura a la democracia. Hasta la izquierda de verdad, generosa, renunció a una bandera circunstancial. El rojo y el amarillo están en casi todos todas las enseñas de las Regiones españolas. ¿El mundial de Sudáfrica lo ganará la “roja” o la rojigualda?, ¿Lo ganar la “selección” o España?
Vicente del Bosque quiere en junio lo máximo para España:. “Debemos ser cautos y preparar la cita lo mejor posible para competir y representar bien a España”. Es un buen tipo. Seamos un poco patriotas. Como los argentinos o los franceses. Si ganamos el mundial de fútbol, lo gana España. Si lo perdemos, lo pierde la “selección”.
// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR