El español Rafael Nadal y el chileno Fernando González disputarán el próximo domingo la final olímpica de tenis masculino. Ambos tuvieron que sudar y sufrir de lo lindo en sus respectivas semifinales para asegurarse la medalla de plata y luchar por el oro. Djokovic y Blake, que jugaron un gran tenis, dirimirán mañana el bronce
Nadal y Gonzaléz derrotaron a Djokovic y Blake
Rafael Nadal y Fernando González disputarán una final con sabor latino. Pero para llegar a ella han tenido que superar dos auténticas pruebas de fuego ante rivales de muchísima talla.
Nadal ganó al serbio Djokovic por 6-4, 1-6 y 6-4, aunque el marcador no indica hasta qué punto tuvo que sufrir el español para llevarse el partido. El tenista que el próximo lunes se convertirá en número uno del mundo empezó arrollando a su rival, tercer favorito para el torneo olímpico. Nadal se puso 5-2 en el primer set y parecía que el partido sería un paseo. Pero nada más lejos de la realidad.
En ese instante, el fantástico tenista serbio desplegó todo su tenis, que es mucho, y estuvo punto de remontar el set. Sufriendo, Nadal se llevó la primera manga aunque el partido ya había cambiado de signo.
Como una locomotora Djokovic arrasó a Nadal en el segundo set. Sacando de manera imponente y variando derechas y reveses a las líneas, Djokovic barrió de la pista a un Nadal que no acababa de creerselo.
Pero el español es el tenista más combativo y duro mentalmente del circuito y recuperó su nivel competitivo en el definitivo tercer set. Allí los saques mandaron y hasta el último juego ninguno concedió puntos de break a su rival. No obstante, Djokovic seguía siendo más firme pero la raqueta de Nadal mejoraba por momentos.
Así llegó el último juego del partido, donde el español aprovechó la segunda bola de partido que dispuso. Fue un punto irrepetible donde Nadal respondió a tres pelotas imposibles y el serbio, con un smatch fácil, la envió fuera. Al final, Nadal se revolcó por el suelo loco de felicidad y Djokovic se despidió con lágrimas de impotencia.
Segunda final olímpica consecutiva de un tenista chileno
El partido de Fernando González fue, si cabe, más trepidante. El chileno ganó al estadounidense James Blake por 4-6, 7-5 y 11-9 después de levantar tres pelotas de partido en contra en el último parcial. La raqueta de Santiago, abanderado de Chile en la ceremonia inaugural de los Juegos, fue oro en dobles y bronce individual en Atenas 2004.
Un resultado que mejorará pase lo que pase en la capital china, donde aspira a subir a lo más alto del podio y suceder a su compatriota Nicolás Massu que ganó en Atenas.
González perdió su saque en el décimo juego y dejó escapar el primer set. Sin embargo, reaccionó con determinación y llegó sólido al tramo final del segundo, que se adjudicó.
En el desempate, el choque transcurrió por el equilibrio. Se convirtió en una cuestión física. El estadounidense pudo llevarse el triunfo en el undécimo juego (0-40) pero González remontó. Rompió el saque de su rival con 10-9 y con su servicio y en la quinta ocasión, cerró el partido para luchar por el oro.
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