El acoso de un juez amigo del gobierno, un ministro de Zapatero, la fiscalía del gobierno y la policía del gobierno, en causa general contra el PP para destruirlo como opción democrática a la tremebunda crisis que los españoles sufren, no ha dado resultado.
Por el contrario, Zapatero fracasa estrepitosamente en Galicia y los gallegos con altísima participación le dieron ayer la mayoría absoluta a esa derecha denostada y arcaica que como ZP decía solo gana cuando la gente no vota.
Votaron más gallegos que nunca y ZP ha perdido.
También ZP ha perdido en el país vasco pese a las alegrías de su candidato López. Ahora tienen ambos y sobre todo ZP la obligación de asegurar el cambio que la sociedad vasca ha votado. En el país vasco el nacionalismo independentista ha perdido y los vascos pueden tener un gobierno que dé paso a la alternativa democrática que esa Comunidad necesita y España anhela.
El PP esta dispuesto. No esta muy claro que ZP lo quiera y su partido tampoco es seguro que esté del lado de los llamados constitucionalistas. Recordemos lo que ahora sucede en Cataluña. Ahora el PP tiene la oportunidad de exigir a ZP altura de miras y volver a ofrecerse para ayudar a un gobierno desnortado, hipotecado e incapaz. Y ZP tiene la oportunidad de intentar presidir un país que no es propiedad y patrimonio de unos cuantos sectarios a los que la aritmética electoral parece hacerles imprescindible en el parlamento nacional. No son imprescindibles y si lo son más de diez millones de votantes contra los que ZP ha gobernado.
Dicen los analistas finos que ZP optará por el PNV y lo llamará diálogo. Estrategia cortoplacista y alicorta que acabará trístemente con la etapa ZP y sucederá en España lo que ayer ya sucedió en Galicia, que los españoles estamos cansados de tanto odio y tanta mentira y tanto frentismo y tanta incompetencia. Pero a lo mejor no…


















