En plena crisis interna en Bolivia y después de haber convocado un refendum constitucional que arrincona a la oposición, Evo Morales inicia una polémica gira que le llevará a Libia y a Irán. Allí tratará de llegar a acuerdos preferenciales en materia de energía con los dictadores Gadafi y Ahmadineyad, en un intento de obtener un balón de oxígeno para su maltrecha economía
Objetivo: acuerdos energéticos
El presidente de Bolivia, Evo Morales, tomó ayer su avión con destino a Libia y a Irán para cumplir una visita oficial tras establecer relaciones diplomáticas con ambos países.
El primer mandatario boliviano visitará Libia el 30 y 31 de agosto y luego viajará a Irán donde estará el 1 y el 2 de setiembre, según un informe oficial de la cancillería.
La comitiva presidencial se limita al portavoz oficial, Iván Canelas, y el ministro de Hidrocarburos, Carlos Villegas, informaron fuentes del Palacio de Gobierno.
“Tenemos varios proyectos con los dos países, el objetivo es estrechar las relaciones con estos países” había confirmado hace dos días el jefe de la diplomacia boliviana, David Choquehuanca. “No sólo será para garantizar relaciones diplomáticas y comerciales, sino para garantizar inversión en los distintos sectores y regiones del país”, añadió.
La Paz y Teherán acordaron establecer relaciones diplomáticas en setiembre de 2007, cuando ese mes llegó a Bolivia el presidente iraní Mahmud Ahmadineyad, quien firmó acuerdos comerciales y energéticos con Morales.
Durante su primera visita a Bolivia, Ahmadineyad comprometió ayuda por 1.100 millones de dólares en varios campos, incluyendo a la industria del gas natural. Recientemente, el miércoles 13 de agosto pasado, el mandatario persa envió a La Paz a su vicepresidente y consejero petrolero, Samareh Hashemi, para avanzar en los acuerdos bilaterales firmados el 2007 durante la fugaz visita del líder iraní.
“Los pueblos de Irán y Bolivia no quieren ser dependientes de otros países. Esto significa que no quieren obedecer las políticas de las potencias como Estados Unidos, eso significa que estamos en un frente común, estamos juntos”, sostuvo Hashemi durante su visita a Morales, Este acercamiento con el gobierno iraní le valió a Morales críticas de la oposición política y causó molestias en Washington.
La realidad es que el gobierno populista de Evo requiere urgentes inversiones para aumentar la producción de gas y petróleo que permitan a Bolivia cumplir sus compromisos con los mercados externos.
Además, Bolivia estableció relaciones diplomáticas con Libia el 13 de agosto, con la firma de un memorando de entendimiento entre Choquehuanca y el director de Asuntos de las Américas de Libia, Mohamed Heimada Saad Matri.
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