Uncategorized

Francia: Los barones socialistas jaquean las aspiraciones de Ségolène Royal

Editorial
La candidatura a la presidencia de la socialista Ségolène Royal no está tan clara como las encuestas suelen marcar. En especial por la crudeza con que sus “correligionarios” atacan sus propuestas que, en varios casos, se asemejan al plan de gobierno de su rival, Nicolas Sarkozy. Esto, para lo antiguos jerarcas del partido, es inaceptable y obliga a Royal a confirmar, una y otra vez, que su plataforma es la del Partido y que no concibe su candidatura fuera de él.

Esta semana el motivo de tensión entre Royal y los socialistas antiguos fue el sistema de asignación de escuelas. Royal sostiene que el modelo francés, creado en los años 60 para fomentar la integración y extender la escolaridad, está agotado y ya no se respeta. Según Royal, el sistema tuvo sentido en una época en que era imperioso “dirigir” la educación, pero que luego la competencia y la proliferación de escuelas privadas, dejaron obsoleta y con necesidad de renovación.

Lo curioso es que el propio candidato conservador, Nicolás Sarkozy había expuesto estas ideas con anterioridad y las había transformado en base de su programa electoral. La “apropiación” de la iniciativa por parte de la socialista Royal encolerizó a los barones del Partido que cuestionan la falta de reflejos de la candidata, y la coincidencia con quien sería su opositor en las próximas elecciones.

En síntesis, tanto Sarkozy como Royal están a favor de una flexibilización del sistema de asignación de escuelas, con la intención de terminar con los verdaderos “guetos” educativos producto de la asignación forzosa (de escuelas según barrio de residencia del estudiante), y fomentar una mayor apertura y competencia entre los establecimientos. Lo que sería lógico en el programa de gobierno de uno, aparece como curioso en la plataforma de la otra. Y esto no es perdonado por los más ortodoxos jerarcas del PS.

El buró nacional del Partido Socialista instó a las autoridades a disciplinar a Royal advirtiéndole que no tolerará que transgreda las bases programáticas, y que ignore lo acordado por todos los candidatos socialistas en una carta común. La respuesta de Royal está por venir, aunque no parece dispuesta a aceptar fácilmente la reprimenda: “Algunos quieren hacer creer que estoy al margen del PS. Quieren dar a entender que no respeto a los militantes. Pero esto no es más que una maniobra. Los militantes quieren que los socialistas miren los problemas tal como lo viven los franceses, y dejen de fabricar fórmulas en serie”, dijo.

La pregunta es finalmente, si de resultar electa, Royal podrá aplicar efectivamente sus propuestas y si no terminará, como normalmente sucede con estas estructuras partidarias, gobernando con un gabinete “en las sombras”. La cuestión educativa es sólo una muestra de lo que Royal podría sufrir en el futuro, y refleja la profunda contradicción que el Partido Socialista (y sus dirigentes) sufren en el seno de la estructura.

// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR

// EN PORTADA

// LO MÁS LEÍDO

// MÁS DEL AUTOR/A

Menú