Nueva negativa de Irán a cualquier alternativa internacional para su plan de armamento nuclear. El enviado especial de Europa, Javier Solana, ni siquiera tuvo tiempo para explicar su planteamiento ante la tajante negación. Irán también ha retirado sus fondos de Europa para evitar que las previsibles sanciones ejecuten sus cuentas bancarias
Bush declara “estar muy preocupado”
“Si la propuesta incluye la suspensión, no se tendrá en cuenta”, declaró el portavoz del Gobierno iraní, Gholamhosein Elham. “La postura de la República Islámica de Irán es clara: cualquier precondición respecto al enriquecimiento resulta inaceptable”, subrayó el portavoz, repitiendo la línea oficial desde la llegada al Gobierno de Mahmud Ahmadineyad.
La tajante negación se produjo incluso antes de que concluyera la reunión entre Solana y el responsable iraní de Asuntos Esteriores, Motakki, un síntoma clara de las posturas inamovibles del régimen de Ahmadineyad.
“Seguimos pidiendo la suspensión”, admitió Solana. No obstante, de lo que se trataba es de “suspensión durante las negociaciones, que durarán unos meses”. “Pongan en perspectiva eso respecto a los diez años que se tarda en construir una central nuclear, cuya construcción ofrecemos. ¿Para qué sirve el uranio enriquecido si no se tienen centrales nucleares?”, planteó el diplomático.
La ayuda para construir reactores de agua ligera también estaba incluida en la propuesta que Solana transmitió a Mottaki. La novedad, esta vez, es que se han añadido garantías implícitas de seguridad, apoyo en investigación, desarrollo nuclear y un partenariado energético.
Decepción y preocupación
El presidente estadounidense ya ha dado por fracasada la misión de Solana. “Estoy decepcionado de que hayan rechazado esta generosa oferta sin más”, declaró George W. Bush.
El presidente francés, Nicolas Sarkozy, que se reunió ayer con Bush, insistió en la misma idea y añadió que un Irán nuclear “constituiría una amenaza inaceptable para la estabilidad del mundo”.
Retirada de fondos
Irán se ha adelantado al reforzamiento de las sanciones de la ONU con que le amenazaba el comunicado final de la cumbre entre la Unión Europea y Estados Unidos. Según confirmó un portavoz iraní al diario reformista Etemad-e Melli, “el Gobierno está retirando los activos iraníes de Europa” y convirtiendo parte de ellos en oro.
El Gobierno de Teherán tenía a finales del año pasado unos 22.200 millones de euros depositados en bancos y otras instituciones financieras internacionales.
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