Según la Comisión Europea, la economía española crecerá en negativo entre julio y diciembre y los precios aumentarán un 4,5 por ciento en 2008. Zapatero ha asegurado esta mañana que España no entraría en recesión y que la inflación terminaría el año por debajo del 4 por ciento.
La inflación será mayor que la prevista por el Ejecutivo
Entre julio y septiembre la economía española va decrecer un 0,1 por ciento, una tendencia que seguirá acelerándose hasta llegar al 0,3 por ciento en el último trimestre de 2008.
Bruselas ha tenido que revisar sus cifras una vez más ante la aceleración de la crisis española. Estima que, este año, España crecerá un 1,4%, ocho décimas menos que en su anterior cálculo y 1,3 puntos menos que la tasa registrada en 2007.
Un Zapatero muy optimista aseguraba hoy en una comparecencia parlamentaria que la inflación de 2008 estaría por debajo del 4 por ciento, una cifra muy alta, gracias probablemente a la caída del petróleo. La Comisión Europea afirma que los precios aumentarán un 4,5 por ciento aunque descienda el consumo de los españoles y su poder adquisitivo.
Para consuelo de unos pocos, España crecerá en 2008 más que la media de la Unión Europea, incluyendo países como Francia o Italia. Sin embargo, el segundo semestre español será el peor de los grandes países europeos.
En lo único que Zapatero y Bruselas parecen de acuerdo es en que la inflación podría haber tocado techo gracias a la bajada del 30 por ciento en los precios del crudo y a la subida, cada vez más suave, del coste de los alimentos.
El consumo
La destrucción de empleo ha convertido la crisis en la principal preocupación de los españoles tanto desde el punto de vista de los precios de los productos básicos como desde la del futuro laboral de la gente. El consumo del segundo trimestre de 2008 en comparación con el del mismo período del año anterior reflejó una caída del 70 por ciento.
En esa línea, la Comisión Europea ha anunciado que el descenso en el consumo arrastrará a la economía a la recesión durante el segundo semestre. De los componentes el consumo ha dicho que del único que se mantendrá firme será el gasto público.
“El incremento del gasto público creará menos empleo del que destruirá la inflación que está contribuyendo a mantener. El Gobierno ayudará a los pensionistas pero al mismo tiempo perjudicará a las empresas y a los que hayan perdido sus puestos de trabajo”, afirma un economista a Diario Exterior
// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR