Hispanair y Qantas han anunciado miles de despidos esta semana. Ryanair ha recortado muchas de sus rutas y Viajes Marsans se ve acuciado por las autoridades argentinas. Todos se quejan de los precios del carburante, pero la falta de crédito y la inseguridad jurídica en determinados países están haciendo mella en el sector
Grandes compañías en apuros
La aerolínea australiana Qantas despedirá a 1.500 trabajadores para recortar gastos por los crecientes precios del combustible, según anunció este viernes su consejero delegado, Geoff Dixon.
Qantas también canceló su plan para contratar a 1.200 nuevos empleados y congelará el sueldo a los directivos después de que sus perspectivas de crecimiento para el presente año fiscal se redujeran a cero desde el ocho por ciento inicialmente estimado.
Spanair, que el miércoles anunció 1.100 despidos y la cancelación de nueve rutas, no es la única aerolínea en problemas por la crisis económica y la carestía del petróleo.
Ryanair, compañía irlandesa de bajo coste, comunicó ayer el cese temporal de su actividad en Palma de Mallorca, así como el cierre de su base de operaciones en Valencia. La aerolínea atribuye los motivos del cierre a los elevados costes en el aeropuerto de Palma, que “pesan más que el ingreso potencial que los pasajeros están preparados para pagar”.
El grupo escandinavo SAS intentó ya hace un año vender su compañía de bajo coste, pero la falta de liquidez en el mercado financiero ha hecho imposible financiar esta operación.
Por si fuera poco, Ryanair anunció hoy un recorte del 14% de los vuelos semanales en la temporada de invierno 2008-2009 en su base de Londres-Stanted, donde la low cost pasará de tener 36 aviones a 28 y 270 vuelos semanales menos, lo que supondrá unos 900.000 pasajeros menos en el aeródromo.
El caso Marsans
El Gobierno de Argentina confirmó que ha llegado a un acuerdo con Marsans para hacerse con el control de Aerolíneas Argentinas. El Estado argentino posee el 5% de Aerolíneas Argentinas y es el principal acreedor de la compañía.
La decisión del grupo español Marsans de dejar Aerolíneas, tras acusar al Gobierno argentino de incumplir sus compromisos, ha precipitado la crisis de la empresa, líder en el mercado argentino con cerca de 9.000 empleados.
Y es que la crisis aprieta, impulsada por un barril de petróleo en torno a los 140 dólares. Tras la debacle de Delta Airlines, 4.687 millones de pérdidas en el primer semestre, Continental Airlines también anunció ayer un agujero de 53 millones en ese periodo.
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