La actividad económica de Estados Unidos se ha contraído por primera vez entre julio y septiembre desde la crisis de 2001, cayendo un 0,3 por ciento. El efecto de la caída en el consumo, la mayor en casi tres décadas, ha sido determinante.
En el tercer trimestre
El gasto de los consumidores, que en Estados Unidos representa más de dos tercios del producto interior bruto del país, ha caído un 3,1 por ciento, la primera disminución en 17 años y la mayor desde hace 28 años.
Los ingresos personales, una vez ajustados con la inflación y después del pago de impuestos, han bajado un 8,7 por ciento en el tercer trimestre, la mayor disminución trimestral desde 1947.
El consumo se ha visto perjudicado por la crisis del crédito, las hipotecas y el deterioro del mercado de trabajo, con más desempleo y sueldos que no suben ni siquiera al ritmo de la inflación.
La mayoría de los analistas apuesta por una contracción de la economía similar a ésta durante gran parte de 2009, en contraposición a la primera mitad de 2008, cuando ha crecido cerca del 2 por ciento.
El informe del Departamento del Tesoro muestra que las ventas finales domésticas bajaron un 1,8 por ciento, la mayor caída en 17 años, y las inversiones de las empresas un 1 por ciento. Por undécimo mes consecutivo bajaron las inversiones en casas. Si sigue el descenso del sector a este ritmo, para finales de año habrá caído un 19 por ciento.
Además, la cifra dada a conocer por Washington representa un fuerte descenso frente al avance del 2,8 por ciento registrado en el mismo periodo del año pasado, en aquella ocasión gracias al tirón de las exportaciones, favorecidas por la depreciación del dólar frente al euro.
// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR