España ganó 59-72, mostrando su mejor cara en el tercer cuarto. Pero antes del descanso los hombres entrenados por Aíto García Reneses no supieron despegarse en el marcador ante una Alemania muy inferior. Ahora, con la clasificación en el bolsillo, se jugará la primera plaza del grupo ante la todopoderosa Estados Unidos
Pasó apuros al comienzo del partido
Fue en el tercer cuarto, en un parcial de 3-22 decisivo, en el que España corrió con fluidez, anotó con buenas posiciones triples y se mostró como el equipazo que es. Alemania, una selección más pobre de lo que su nombre hace prever, se vio noqueada con sólo unos minutos buenos de los de Aíto.
España volvió a salir frío, como contra China, carente de ritmo y desacertado en ataque. Resultado de ello fue la máxima ventaja de Alemania, de ocho puntos en el segundo cuarto, conseguida más por la ausencia de inspiración española que por las virtudes germanas. Sin embargo, la sensación de alarma vivida contra los chinos no apareció contra los alemanes.
Un parcial contundente entre el final del segundo cuarto y gran parte del tercero, en el que España creció en intensidad, pudo correr y se mostró con ganas de mandar los pensamientos de victoria del rival al olvido.
Alemania pudo inquietar, pero ni podía contar con Nowitzki, parado excelentemente por Garbajosa, ni tuvo el convencimiento de la victoria. A siete minutos del final, los germanos se colocaban a nueve, pero desde ahí hasta el final metieron cinco puntos más. España vivió plácidamente y recuperó su mejor versión.
En balonmano, paseo ante los anfitriones
Después de la sufrida victoria contra Polonia a España le tocó esta vez tranquilidad. China no fue rival para los de Juan Carlos Pastor, que dio minutos a los menos habituales. Aunque a España les costó abrir hueco en el marcador, al final la renta fue amplia.
China, a su pesar, no pasó de ser un mero sparring antes del importante partido contra Francia. Pastor, consciente de la debilidad del rival y de lo que nos jugamos contra nuestros vecinos, dio minutos a los que menos los disfrutan y éstos no defraudaron.
Lo que quedó claro es que a España se le dan mejor las segundas partes. Una vez más fue cuando abrió distancias. Si al descanso se fue ganando de cuatro (12-16), arrancó la reanudación con un parcial de 0-6 que fue definitivo.
Poco a poco los Juanín, Lozano, Prieto, Malmagro y compañía fueron aumentando la ventaja. La defensa española se hizo más firme y, principalmente a la contra, los nuestros se hincharon. El consuelo para los chinos fue que, por primera vez, pasaron de los 20 goles.
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