Atribuyen a Cristina una recia personalidad. Una especie de dama de hierro con aval para instalarse en la cúspide del poder. Ahora bien ¿es esto realmente así? Y, en todo caso, ¿es esto suficiente?
// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR
Sábado, 18 de abril 2026

Atribuyen a Cristina una recia personalidad. Una especie de dama de hierro con aval para instalarse en la cúspide del poder. Ahora bien ¿es esto realmente así? Y, en todo caso, ¿es esto suficiente?
Editorial
Las próximas elecciones presidenciales en Argentina (octubre 2008) estarán marcadas por la ruptura o continuidad de las políticas de Kirchner que, en estas primeras circunstancias, apunta a su esposa como continuadora de “la tarea”. Kirchner quiere preservar su predominio situando a Cristina en lo alto del poder. ¿Qué quiere Kirchner? Pues conservar el mando y regresar unos años después. Una especie de esquema de poder en las sombras donde el que gobierna no es más que un títere con un digitador de fondo.
Atribuyen a Cristina una recia personalidad. Atributos para mantener a raya, entre otros, a la poderosa cúpula sindical. Una especie de dama de hierro con el aval político suficiente para instalarse en la oficina presidencial. Ahora bien ¿es esto realmente así? Y, en todo caso, ¿es esto suficiente?
Los matices vendrían, como es lógico, por el lado de la oposición. Una oposición de centro-derecha que pugna por aglutinarse y constituir un núcleo poderoso, capaz de desmontar la red populista de Kirchner. Aquella que, ante cada elección, predispone todos los recursos para obtener la victoria. Tal y como pasó en la provincia de Misiones, donde el candidato oficialista ofrecía bonos de mil pesos como “incentivo para la empresa”. Macri, Sobisch y el propio López Murphy constituyen la alternativa a este modelo que dirime su sucesión.
Las encuestas políticas empiezan a cuestionar el predominio de Kirchner, hostigado, no hace mucho, hasta en su propia provincia. Los peores sondeos aparecen en la economía donde el gobierno deberá responder urgentemente si no quiere que la inflación se convierta en su verdugo político. La subida rampante de los precios y los cada vez más insospechados controles sobre el comercio (y el mercado en general) hacen de la economía un verdadero acertijo de fórmulas para retener la estabilidad.
La disputa electoral está lanzada. Oficialismo y oposición preparan toda su artillería verbal para afrontar los meses de pugna que se avecinan. El gobierno defendiendo sus “progresos en material social” y la oposición descubriendo las caras más vulnerables del kirchnerismo (acaso la inconsistencia del modelo económico). Y, como es habitual, las provincias se convertirán en una caja de resonancia de esta pelea de fondo cuyo resultado será significativo para los próximos años de economía y política argentina.
————————-
Puede opinar sobre la situación politica en Argentina en la encuesta de Diario Exterior.
// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR
// EN PORTADA
// LO MÁS LEÍDO
// MÁS DEL AUTOR/A