Mientras que la media europea de uso de píldora está en un 28% respecto al total de los métodos usados, en España se encuentra 10 puntos por debajo. El motivo principal podría ser la mala calidad de la información que proporcionan las instituciones.
Mala información institucional
Los expertos se han preguntado por qué mientras en España, el 18% de las veces que un español emplea métodos anticonceptivos prefiere la píldora, mientras que en Francia se sitúan en el 49%, en Alemania en el 38% y en el Reino Unido en el 31%.
Aunque la píldora anticonceptiva no se despenalizó en España hasta 1978, cuando en Europa ya llevaba años, este retraso no explica totalmente los hábitos de los españoles. Al parecer, la fuerte promoción de los preservativos como el mejor método y la aparición del SIDA en los ochenta podrían ha ejercido una fuerte influencia.
Sin embargo, los expertos consideran que la principal razón por la que la píldora se utiliza menos en España en la mayoría de Europa es que las instituciones no han hecho un buen trabajo a la hora de informar sobre sus efectos secundarios.
Entre los sesenta y setenta, las instituciones difundieron en repetidas ocasiones que la píldora anticonceptiva podría llegar a provocar graves secuelas entre las que no se descartaba la muerte a partir de un determinado umbral de consumo. En los últimos treinta años, aquellas ideas no parecen haber dejado de flotar en el ambiente.
Según médicos consultados por Diario Exterior, las jóvenes que no utilizan la píldora anticonceptiva no lo hacen en ocasiones porque piensan que es el método menos natural de todos. Esto ocurre a pesar de que muchos especialistas los recomiendan para prevenir la aparición de algunos tipos de cánceres, como el de endometrio, ovario y colon.
En parte por prejuicios pero sobre todo por la baja calidad de la información institucional, las españolas temen las consecuencias de utilizar la píldora. Este método anticonceptivo es el que mejor impide los embarazos no deseados.
// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR