La realidad contradice a los que vaticinaban una Cumbre que pusiera fin al capitalismo y a la era liberal. La reunión de Washington ha servido para definir un plan de reformas fiscales, más control sobre los bancos, mayor protagonismo para el FMI, un claro rechazo al proteccionismo y la reactivación de la Ronda de Doha.
Bush: “La Cumbre ha sido muy productiva”
Los mandatarios del G-20, más España y Holanda, se comprometen a llevar a cabo una reforma de los mercados financieros que descanse sobre los principios de una mayor transparencia y regulación, y que promueva una mayor integridad en el sistema.
En la declaración final adoptada tras la cumbre en Washington, los líderes del G-20 se comprometen a trabajar juntos para restaurar el crecimiento mundial y conseguir las reformas que necesita el sistema financiero, algo que debe estar realizado antes del 31 de marzo.
Entre esas medidas para reactivar el crecimiento y evitar la recesión se encuentra promover un plan de medidas fiscales a escala nacional. También se pondrán en marcha de colegios de supervisores para controlar a los bancos más importantes del mundo.
Los jefes de Estado y de Gobierno del G-20 se reunirán de nuevo antes del 30 de abril de ese año para verificar que los compromisos se han cumplido, ya con la presencia del nuevo Presidente estadounidense, Barack Obama.
Los participantes en la Cumbre de Washington se comprometen a reformar las instituciones financieras internacionales, como el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial (BM) y el Foro de Estabilidad Financiera para aumentar la representación y la participación de las economías emergentes.
También suscriben el principio defendido por Francia de que ningún mercado, producto ni actor financiero pueda escapar a la regulación o al menos a la supervisión. No obstante, los líderes insisten en que hay que evitar una regulación excesiva que ponga en riesgo el crecimiento y restrinja los flujos financieros.
Los jefes de Estado y de Gobierno reiteran que hay que rechazar el proteccionismo y que no se deben erigir nuevas barreras al comercio y a la inversión. En este sentido, piden que se alcance antes de finales de año un principio de acuerdo sobre la Ronda de liberalización comercial de Doha, que se lanzó en 2001 y se encuentra bloqueada.
Bush, muy satisfecho
El Presidente de Estados Unidos, George W. Bush, califica como “muy productiva” la reunión del G-20, aunque reconoce que se trata de un “importante primer paso” al que seguirán nuevos esfuerzos en próximos encuentros, puesto que “aún queda trabajo por hacer” para solventar la crisis.
Bush vuelve a hacer hincapié en que el crecimiento económico es el mejor camino para solucionar los problemas y afirmó que “el camino más seguro es a través del capitalismo de libre mercado”.
El todavía Presidente de Estados Unidos subraya que el mundo debe “rechazar” el proteccionismo e insta a avanzar en la Ronda de Doha a finales de diciembre. Asimismo, Bush señala que el G-20 está comprometido con políticas “pro-crecimiento” y los líderes han acordado los principios sobre cómo reformar el sistema financiero del siglo XXI.
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