Política

Los bancos españoles pueden ejecutar las hipotecas si los activos pierden valor

Los bancos pueden ejecutar las hipotecas si los pisos o el suelo que las inmobiliarias pusieron como garantía empiezan a devaluarse con fuerza, como prevén los analistas para el último trimestre del año. Es una vuelta de tuerca más a la crisis del ladrillo en España.

Se dispara al deuda de las inmobiliarias
No hay nadie en España que no esté preocupado por el fuerte endeudamiento de las empresas inmobiliarias. De su capacidad para seguir financiándose depende que la crisis se convierta en una fuerte recesión durante el segundo semestre de 2008.

Para financiarse, como les falta un dinero que ya no fluye a raudales en el mercado, necesitan pedir prestado a los bancos y que las entidades financieras no les cancelen los créditos anteriores. Para ello, es fundamental que sus principales activos, el suelo y los pisos, no aceleren su desplome porque es lo único que pueden poner ahora mismo como garantía.

“Antes era muy fácil pedir dinero para una inmobiliaria: el precio de tasación del suelo urbano recalificado y el de los pisos siempre iba a ser menor que el de los próximos años. Los bancos estábamos seguros de que si había algún problema no sólo nos reembolsaríamos lo que les habíamos prestado con sus intereses sino que venderíamos los activos por más de lo que les habían costado a ellos”, explica un ejecutivo de banca de empresas de una entidad española.

Por otro lado, los bancos, desde el estallido de la crisis subprime en agosto del año pasado, no quieren prestar nada que no puedan recuperar fácilmente. Y la previsible bajada de los pisos, según las estimaciones del FMI un 20 por ciento y según el Deutsche Bank un 32 por ciento, no parece encajar con las necesidades las entidades españolas.

Los primeras víctimas

En el primer trimestre del año, la única firma cotizada que actualizó voluntariamente el valor de su cartera fue Colonial, cuyos activos registraron en tres meses una depreciación del 4,5 por ciento, lo que significa que su deuda pasó del 67 a casi el 74 por ciento de sus fondos propios.

Esta semana, Afirma ha anunciado que la depreciación de sus activos les ha costado 406 millones de euros y que su ratio de endeudamiento aumente en más de 22 puntos, del 43,9 por ciento hasta el 66,2 por ciento.

A última hora de ayer, Reyal Urbis confirmó que el valor de sus activos ha descendido en más de un 10 por ciento, por lo que ha necesitado provisionar para salir adelante 252 millones de euros.

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