Política

Los demócratas vuelven a utilizar a España contra los republicanos

El candidato a la vicepresidencia demócrata, Joe Biden, se mostró indignado ante unas supuestas declaraciones de McCain en las que afirmaba que “no se sentaría” con el presidente español. En realidad el senador por Arizona no rechazó la posibilidad sino que se negó a contestar si lo haría finalmente.

Biden frente a Palin
España es, por segunda vez en menos de quince días, el tema de conversación en Estados Unidos. Joe Biden, candidato a la vicepresidencia por el Partido Demócrata, señaló durante el debate con Sarah Palin que es “increíble” que John McCain afirmase que no se sentaría con “un aliado en la OTAN que en estos momentos tiene tropas en Afganistán junto a nosotros”.

Apenas con un mes de diferencia el senador por Arizona fue entrevistado por Unión Radio en Miami. Allí se negó a responder si recibiría finalmente a Zapatero y muchos medios de dentro y fuera de Estados Unidos lo interpretaron como un “no”. Pocas semanas después, durante el debate con Obama, McCain matizó su discurso diciendo que decidiría su agenda presidencial sólo cuando llegase a la Casa Blanca.

Barack Obama también atacó al candidato republicano la semana pasada dando a entender que la demostración más obvia de que continuaría con la política de George W. Bush era la nula relación con el presidente de España.

Para el ministro de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, la utilización de España como arma arrojadiza entre los candidatos “refleja la importancia y relevancia” del país, que es “socio de la Alianza Atlántica“, además del “octavo contribuyente a Naciones Unidas” y la “octava economía del mundo”. Todo ello unido a que posee “gran influencia” en América Latina, “que interesa mucho a los norteamericanos”,

“Todos los elementos están ahí presentes para que en un debate de política exterior España no esté ausente”, subrayó Moratinos

Zapatero contra los conservadores

Zapatero
ha ayudado a los demócratas durante su campaña electoral. Para empezar, ha hecho grandes esfuerzos tanto en sus discursos en España como en la cumbre que dedicó Naciones Unidas a los Objetivos del Milenio para identificar a los conservadores como el origen de la debacle económica.

El 20 de septiembre, el presidente español dijo rotundamente ante los militantes de su partido que los conservadores que habían abogado por la desregulación eran los culpables de la crisis financiera que estaba azotando Estados Unidos. Entre ellos se encontraría la figura más respetada y querida por republicanos americanos, Ronald Reagan, y también el candidato conservador a las presidenciales, John McCain.

Apenas una semana después, durante su comparecencia ante la ONU, señaló de nuevo que el origen de la crisis era la desregulación emprendida por Estados Unidos.

Por si no fuera bastante, a pocas horas de su visita a Rusia, el columnista del New York Times, Nicholas Kristoff, aseguró que el presidente español le había comentado delante de todo el consejo editorial del periódico que temía la vuelta de la Guerra Fría si McCain ganaba las elecciones en noviembre.

// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR

// EN PORTADA

// LO MÁS LEÍDO

// MÁS DEL AUTOR/A

Menú