La mayor parte de los profesionales europeos podrán trabajar 60 horas a la semana en vez de 48, como hasta ahora. Eslovenia, que preside la Unión, Alemania y el Reino Unido son los principales impulsores de una directiva europea que contribuirá a liberalizar los horarios de los trabajadores.
Negociarán individualmente con la empresa
Las grandes cifras de desempleo en lugares como España o el Reino Unido, debidas a la crisis financiera y el estallido de la burbuja inmobiliaria, todavía pueden evitarse si se les da más flexibilidad a las empresas sobre los horarios. Así parece haberlo entendido la mayoría de los países de la Unión Europea.
“Es obvio que el contexto internacional ha cambiado. El aumento de la flexibilidad hace que las empresas puedan adaptarse más rápidamente al nuevo marco y que destruyan el menor empleo posible”, afirma un experto consultado por Diario Exterior.
Tres de las economías menos libres de Europa (Italia, Francia y España) habían bloqueado la aprobación de la directiva desde 2005. Italia con la llegada de Silvio Berlusconi, fue la primera en abandonar la nave. Francia fue la siguiente, después de que Sarkozy recibiera del Reino Unido el compromiso de que reformaría las agencias de trabajo temporal. Finalmente, España se quedó sola.
Alejandro Cercas, eurodiputado socialista, considera que la directiva “supone un grave retroceso que convierte el derecho laboral europeo en un material de usar y tirar”. “Es un precedente peligroso”, añade, “que luego se puede aplicar a salarios y a condiciones de higiene y abre la puerta al dumping social”.
Según las fuentes diplomáticas consultadas por Diario Exterior, España podría no adoptar la directiva comunitaria, pero “algunas empresas se marcharían a los países donde se puede trabajar más, sobre todo si esos países son los vecinos de un mercado común donde los costes de cambiar de domicilio son relativamente pequeños”.
// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR