Política

Los últimos meses han erosionado la imagen del Gobierno comunista entre los chinos

En los últimos meses, las autoridades comunistas no han sido capaces de proteger a la población frente a un grave terremoto y se han visto obligadas a aumentar la represión durante los Juegos Olímpicos. Ahora la economía ha empezado a fallar.

La seguridad y la economía fallan
Según la tradición confuciana, muy influyente en el campo chino, el pueblo le debe obediencia a su Gobierno mientras sea capaz de proporcionarle alimentos y seguridad frente a las agresiones. Si incumpliera cualquiera de estas dos condiciones, la gente estaría legitimada para dar un golpe de Estado.

La mala gestión del terremoto de Sichuan por parte de las autoridades les obligó a expulsar a los corresponsales extranjeros y a reconocer que no podían suavizar el horror sin la ayuda extranjera.
 
Los chinos vieron en sus televisiores durante días la realidad de unas fuerzas de seguridad incapaces de gestionar una tragedia humanitaria sin precedentes en los últimos 30 años. El escándalo se hizo tan lamentable a los ojos del ciudadano medio que hubo que sobornar y amenazar a los padres de los niños fallecidos para que no siguieran vertiendo críticas contra las autoridades.

Por otro lado, para la preparación de las Olimpiadas, miles de personas fueron desahuciadas de sus hogares y además, decenas de disidentes del régimen comunista fueron encarcelados y torturados por escribir sus opiniones en las webs de una prensa extranjera, que había sido supuestamente censurada en el ciberespacio chino. Por si fuera poco, como confirmó un estudio de Amnistía Internacional, los Juegos se convirtieron no tanto en motivo de orgullo para la gente sino en la excusa ideal para aumentar la represión.

La economía empieza a fallar

China se encuentra experimentando una desaceleración económica temporal más que una recesión, si bien algunos ajustes son necesarios”, afirmó Cheng Siwei, ex vicepresidente del Comité Permanente de la Asamblea Popular Nacional de China.

“La inflación doméstica, el severo clima de invierno, los devastadores terremotos y la debilitada economía global en la primera mitad del año han empujado a la economía nacional china al borde del descenso, pero el escenario mejora”, aseguró Cheng durante una entrevista con la Televisión Central China.

Durante la década de los 90, fue posible presenciar un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de cerca del 14 por ciento en los primeros dos o tres años, y entonces una desaceleración de cerca del 8 por ciento en el periodo restante. El crecimiento económico continuó elevándose, desde cerca del 7.3 por ciento anual en 2001, hasta el 11.4 por ciento en 2007.

El crecimiento del PIB para 2008 podría disminuirse hasta el 10 por ciento, con lo que las preocupaciones sobre una recesión en la economía china resurgen.

Sin embargo, Cheng no estuvo de acuerdo con el punto de vista de que la economía china enfrentara un momento crítico, destacando que la tasa del crecimiento de este año, comparado con el 2007, significaba solamente una desaceleración temporal, que durará al menos dos o tres años.

Las autoridades económicas del país encaran el problema de combatir la inflación y promover al mismo tiempo el crecimiento económico en el resto del año, para asegurar un desarrollo económico establec y rápido.

Cheng aseguró que ambas medidas podrían ser tanto contradictorias como mutuamente estimulantes. “Lo más importante es mantener un fuerte ritmo para la inversión, el consumo y las exportaciones, controlando al mismo tiempo la inflación entre el seis y siete por ciento”, agregó.

El gobierno chino reveló la semana pasada que podría mantenerse adherido a la política económica que se enfoca en frenar la inflación para lo que resta del año 2008. Los bancos han sido llamados por el regulador de la industria a usar la cuota de préstamos expandida para apoyar a las pequeñas empresas que fueron golpeadas por el incremento de costos y la crisis de créditos.

A principios de agosto, el banco central de China elevó la cuota de créditos en un 5 por ciento para prestamistas a nivel nacional y a 10 por ciento para los locales. Estas son algunas de las medidas que el país ha tomado para traer a la economía nuevamente a la normalidad.

// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR

// EN PORTADA

// LO MÁS LEÍDO

// MÁS DEL AUTOR/A

Menú