Editorial
No sin sorpresa, cuando se leen las declaraciones de algunos responsables del actual gobierno español, se pueden encontrar auténticas perlas. Algunos altos cargos han llegado a declarar a los cuatro vientos la “sintonía ideológica” de Zapatero con Evo Morales.
¿Son excesos verbales que hacen seguidismo de la rentable algarada antiglobalización y antisistema, adoptada por los nuevos y populistas presidentes de algunos países en vías de desarrollo, que han encontrado en la pobreza y las necesidades reales de la gente el nicho de votos y poder con el que hacer posible sus alucinaciones autoritarias, o realmente existe esa sintonía ideológica?
Uno podría pararse a pensar fríamente si aquello de “los amigos de mis amigos, son mis amigos” pudiera tener aplicación en este caso, lo que supondría echarse a temblar. Hugo Chávez y Fidel Castro, junto con Evo Morales, parecen ser los referentes y los aliados de un gobierno español, con los que además se encuentra a gusto en sus planteamientos ideológicos. Curioso eje para una política exterior: Madrid-La Habana-Caracas-La Paz.
Un presidente español, junto a un feroz dictador que es la séptima fortuna entre los dirigentes mundiales, añadido a un sátrapa elegido “formalmente” de manera de democrática que pretende perpetuarse hasta el 2031 y un líder coralero nacionalizador y lleno de demagógicas sorpresas.
Ahora, ya algunos entienden a que obedecían aquellas dos detenciones en Bolivia de ejecutivos de Repsol-YPF, posteriormente liberados. Seguramente, por sintonía ideológica recíproca, seguían el modelo de las detenciones ilegales practicadas, en España, contra militantes de la oposición… Quizá sea un poco rebuscado buscar paralelismos, pero en fin, en España, ahora, también suceden estas cosas o sucedieron antes…


















