La tormenta tropical Fay provocó lluvias torrenciales ayer sobre el centro de Florida e inundó las calles y las viviendas hasta más de un metro de altura en muchos casos. Cabo Cañaveral fue su puerta de entrada a los Estados Unidos.
Una tormenta que pudo ser huracán
Habían caído 53 centímetros cúbicos de agua en el centro de Florida cuando llegaron los equipos de emergencia en botes. Hemos tenido muchas inundaciones en vecindarios aislados, gente que tiene desde 15 centímetros hasta 1,2 metros de agua en sus hogares”, explicó Erick Gill, funcionario de información pública del condado de St. Lucie, al norte de West Palm Beach.
Pero el agua no sólo había anegado los garajes, las calles y algunos pequeños comercios sino también cientos de hogares, lo que ofreció una imagen desastrosa a las autoridades cuando llegaron a la zona cero.
Tenemos algo menos de 1.000 hogares afectados por las inundaciones”. “Hemos debido rescatar a la gente en botes y embarcaciones de propulsadas por hélices”, declaró Gill.
Uno de los lugares afectados fue el Centro Espacial Kennedy, que se encuentra en Cabo Cañaveral, en el sudoeste de la costa de Florida. Desde allí se han lanzado numerosas naves de reconocimiento y tripuladas al espacio. Cerca de allí, aunque más en el interior, abundaban los botes con hélices, que suelen utilizarse en la región para navegar por los numerosos pantanos.
Pero la lluvia torrencial Fay está lejos de lanzar su último estertor. Se está desplazando al norte a una velocidad de sólo 4 kilómetros por hora, de modo que seguirá descargando su agua sobre Florida durante los próximos días y tal vez semanas. Posteriormente, se desplazará a Alabama y Georgia.
Fay había amenazado con convertirse en un huracán con vientos máximos sostenidos de al menos 119 kilómetros por hora antes de atravesar Key West el lunes y nuevamente el martes en dirección contraria antes de tocar tierra por segunda vez cerca de Naples, en el suroeste de Florida. Lo mejor que podía ocurrir entonces, según los expertos, es que se transformase sólo en una tormenta torrencial como la que ahora asola el interior del estado sureño.
Sin embargo, los mismos expertos creen que esta será una temporada muy alta en lo que se refiere a la actividad de los huracanes del Atlántico, de modo que Fay podría no ser la última lluvia con vientos fortísimos en llegar a la región. De hecho, Fay ya es la sexta tormenta torrencial de esta temporada.
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