Política

Morales aprueba su Constitución con un rotundo rechazo en las autonomías opositoras

La nueva Constitución de Bolivia ha sido aprobada en referéndum con polémica. Los primeros datos oficiales indican que habría obtenido un apoyo del 60 por ciento de los bolivianos aunque en departamentos como Santa Cruz, Beni, Tarija y Pando el triunfo del no ha sido rotundo. Todo ello ahonda, aún más, la división social y política de Bolivia.

Algunos prefectos no reconocen la victoria del “sí”
El resultado de los sondeos refleja una victoria suficiente del presidente Evo Morales, impulsor de la Constitución, pero queda lejos de sus expectativas, que rondaban entre el 70 por ciento, y confirma la división del país en dos bloques territoriales, porque el no ha triunfado claramente en cuatro departamentos orientales (Santa Cruz, Beni, Tarija y Pando), mientras que el sí se imponía en otros cuatro departamentos (andinos). En el noveno, Chuquisaca, se puede haber producido un empate en torno al 50 por ciento.

El optimismo previo del Gobierno boliviano queda reflejado en unas polémicas declaraciones del vicepresidente, Álvaro García Linera, que, ha asegurado que la Constitución necesitaba ser aprobada “en todos los departamentos” para considerarse “completamente legítima”.

Pese a todo, Evo Morales promete que aplicará la nueva Constitución “en todos sus aspectos”. “Aquí se acabó el pasado colonial. Aquí se acabó el neoliberalismo. Aquí se acabó el latifundismo. Mandaremos y gobernaremos como nos pide el pueblo boliviano, y el pueblo ha refundado Bolivia“.

Los porcentajes finales, aun confirmando la victoria sobrada de Morales, supondrán un impulso para la oposición. Los cuatro departamentos “rebeldes” han reflejado un voto negativo nada dudoso, superior al 60 por ciento en todos los casos. Unos y otros esperan ahora la apertura de un proceso de negociaciones políticas respecto a las autonomías, en el que la oposición se sentirá reforzada.

Los prefectos de oposición de Santa Cruz y Tarija anunciaron en protestas públicas que el triunfo del “no” en varias regiones obliga a un pacto nacional y exhortaron al gobierno a no tratar de imponer la nueva Constitución.

En Chuquisaca, otra de las regiones opositoras de Morales, parecía imponerse el “no” pero el margen era estrecho. Incluso así, la gobernadora de este último departamento, la indígena Savina Cuéllar, ha proclamado la victoria del “no” e hizo un llamado a desacatar el texto.

El desacato promovido por Cuéllar podría replicarse en otros departamentos opositores, según observadores. Otro opositor, Mario Cossío, gobernador de Tarija, afirma que a la luz de los resultados “no va a poder aplicar la Constitución, por lo que reclamamos un pacto nacional que permita pensar en un nuevo proceso constituyente”.

Por otra parte, el ex candidato presidencial opositor Samuel Doria Medina declara que “hay cinco departamentos en que ha ganado el “no”, por lo que “la situación del gobierno es complicada” porque Morales tendrá “una Constitución de minoría”.

En otro de los temas planteados en esta consulta, los votantes han decidido que las propiedades agrarias no tengan más de 5.000 hectáreas como máximo (aproximadamente un 77 por ciento, frente a un 23 por ciento que habría optado por un límite de 10.000 hectáreas).

La jornada se ha desarrollado sin grandes incidentes, aunque existieron algunas reclamaciones en el departamento de Santa Cruz, corazón de los partidarios del no, respecto a si la tinta con que se marca un dedo a los votantes era realmente indeleble. Como en la mayoría de los países de América Latina, los ciudadanos estaban obligados a votar, bajo pena de multa. La limpieza de la elección será garantizada en todo el país por 350 observadores internacionales, de la Organización de Estados Americanos (OEA), la Unión Europea y la Fundación del ex Presidente de EE UU Jimmy Carter.

La mayoría de los críticos, sean autonomistas o no, considera que la nueva Constitución no ayudará a cerrar las heridas abiertas entre la zona oriental (rica y conservadora) y la occidental (indígena y más pobre), sino que profundizará la confrontación y que los resultados deberían dar paso a una amplia negociación política entre los dos sectores del país.

Lo más probable, sin embargo, es que se abra rápidamente un nuevo proceso electoral, porque la nueva Constitución permite la reelección del presidente por un nuevo mandato, y se especula con la posibilidad de que Evo Morales adelante las elecciones, previstas para 2010, para principios del próximo invierno.

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