El embajador de Rusia ante la Unión Europea, Vladimir Chizov, ha asegurado hoy que ellos firmaron un plan de paz diferente al que firmó Georgia. Según ellos, Nicolas Sarkozy habría presentado documentos diferentes a las partes paras lograr un acuerdo relámpago.
El acuerdo es un “vínculo artificial”
Chizov no se ha quedado ahí sino que además ha afirmado que Rusia ha cumplido “completamente” con el texto que firmó, por lo que no tendría que retirar completamente sus tropas y podría seguir adelante con su impulso de la independencia de Osetia del sur y Abjazia.
Por eso, las exigencias que formuló la Unión Europea para Rusia ayer “son quizás el reflejo de una cierta malinterpretación del plan de seis puntos”.
El embajador ruso ha dicho que las tropas rusas que permanecen en la llamada “zona tampón” y en la ciudad georgiana de Poti están compuestas por 500 soldados en tareas “de pacificación” y vigilancia “y están preparadas para cooperar con los observadores de la OSCE”.
Sin embargo, no ha aclarado quién les reconoce el estatus de fuerzas de paz después de haber intervenido militarmente en un conflicto armado para ponerse a favor de una de las partes ni tras haber impulsado la “rusificación” de las regiones separatistas durante los últimos años.
Diferencias con el acuerdo de Georgia
Por si fuera poco, Vladimir Chizov señala que existe una preposición en el acuerdo que puede interpretarse de dos maneras muy distintas. Por un lado, puede establecer la seguridad “para Osetia”, en cuyo caso las fuerzas armadas rusas deberían abandonar la región, o “en Osetia“, que les permitiría quedarse sobre el terreno.
“Es natural que escojan a Osetia del sur, porque es precisamente allí por donde pasa el oleoducto que Rusia querría controlar de alguna manera. Ése es el único oleoducto que proviene del Cáucaso y que llega a la Unión Europea sin atravesar el suelo ruso”, afirma un experto a Diario Exterior.
“Otras medidas de seguridad adicionales están también claramente mencionadas en el plan firmado por Sarkozy y Medvedev“, ha recalcado Chizov.
En el momento en el que se aclare este “malentendido”, ha añadido el embajador, podrá superarse la “vinculación artificial” entre la retirada de soldados y las negociaciones de un acuerdo de asociación con la UE.
Pero esa “vinculación artificial” es precisamente lo que exigen la OTAN y la Unión Europea para que Rusia continúe manteniendo unas relaciones normales con ellos. Los seis puntos, han dicho la mayoría de los líderes europeos, son el mínimo que están dispuestos a aceptar para comenzar unas negociaciones sobre el futuro de Abjazia y Osetia.
Según el embajador ruso, en el texto que firmó el presidente georgiano, Mijaíl Saakashvili, “faltaba el preámbulo” y en aquella versión se borró la parte referida a las futuras discusiones sobre el estatus de las provincias secesionistas de Osetia del sur y Abjazia, cuya independencia ha reconocido Moscú.
Hasta el momento, ningún diplomático ha mencionado el preámbulo al que se refieren los rusos y la discusión sobre el estatus de las provincias separatistas aparecía reflejada en los seis puntos que Sarkozy hizo públicos hace algunas semanas, de modo que las autoridades de Tblisi podrían haber protestado si hubiesen echado en falta esa parte del acuerdo.
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