La conferencia de la ONU sobre biodiversidad concluyó esta semana en la ciudad alemana de Bonn con la adopción de unas medidas que los países participantes juzgaron un éxito mientras las organizaciones ecologistas criticaban la falta de resultados más concretos
Cumbre en Bonn
“Es un auténtico éxito”, se felicitaba el ministro alemán de Medio Ambiente, Sigmar Gabriel, en representación del país anfitrión de la novena conferencia de la Convención sobre la Diversidad Biológica (CDB), adoptada en 1992 en la Cumbre de la Tierra de Río de Janeiro.
Entre los motivos de satisfacción figura un avance en lo que respecta al acceso a los recursos genéticos y a compartir los beneficios producto de su utilización. Una cuestión que ha creado polémicas, desde hace más de 15 años, en las relaciones entre los países industrializados y los que se encuentran en vías de desarrollo.
Los bosques tropicales de los países en vías de desarrollo acogen una fauna y una flora de gran riqueza genética pero son los grandes grupos de los países industrializados los que disponen de la tecnología necesaria para explotarlos con el desarrollo de nuevos medicamentos.
Los biocombustibles marcan la agenda
Los participantes en la conferencia de Bonn acordaron que dentro de dos años presentarán un conjunto de propuestas que deberá ser aprobado en la próxima conferencia de la CBD, en Nagoya en 2010. El cultivo de materias primas para la producción de biocombustibles y los organismos modificados genéticamente serán objeto de estudio de dos nuevos grupos de trabajo, que presentarán sus resultados en la próxima Conferencia de las Partes, que se celebrará en Japón en 2010.
Entre otras medidas anunciadas también figuran la creación de zonas protegidas en los fondos marinos y la inscripción de decenas de millones de hectáreas suplementarias de terreno en la lista de superficies protegidas, sobre todo en Brasil.
También se logró otro avance en el tema de los agrocarburantes. Así, se establecerá un programa de trabajo para “definir los criterios para evaluar el impacto de los agrocarburantes sobre la biodiversidad”, explicó Gabriel.
Sin embargo, las organizaciones ecologistas no se mostraron tan satisfechas con los resultados de la conferencia y arreciaron sus críticas por la lentitud del proceso en Naciones Unidas. La ONU “avanza como un caracol mientras las plantas y los animales desaparecen a gran velocidad”, denunció Martin Kaiser, miembro de la organización Greenpeace. “Si esto continúa, el objetivo de reducir de forma significativa la pérdida de biodiversidad antes de 2010 no se alcanzará nunca”, subrayó.
Entre los más de 190 miembros de la Novena Conferencia de las Partes de CBD se han propuesto 65 millones de hectáreas para nuevas áreas protegidas, dentro de la iniciativa voluntaria LifeWeb presentada por la Presidencia alemana en Bonn, que permitirá acceder a fondos adicionales de financiación.
// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR