El candidato Barack Obama ponía el miércoles punto final a su gira en Oriente Medio. Pocos días pero intensos en los que ha reafirmado sobre el terreno sus líneas maestras hacia la región, en caso de convertirse en Presidente de Estados Unidos.
Editorial
Afganistán e Irak fueron sus primeros destinos. Compromiso férreo con la democracia y la seguridad en ambos escenarios, aunque con sutiles diferencias entre uno y otro. Para Obama, Afganistán tendrá prioridad en la estrategia antiterrorista ya que se ha convertido en un bastión de Al Qaeda. Con esta afirmación añadió un componente de crítica hacia la Administración Bush, que centrada en Irak, descuidó el frente de Kabul.
Irak es y será uno de los temas centrales de la campaña electoral norteamericana. Contrario a la guerra, Obama ha establecido un calendario para la retirada de las tropas. Esta idea siempre la ha defendido y la mejora de la situación actual, la ha convertido en un punto muy importante a su favor. Además, Al Maliki, Primer Ministro Iraquí, apuesta por la misma tesis.
Israel era uno de los grandes retos de su viaje. Cualquier declaración o mensaje sería analizado minuciosamente y con demasiada sensibilidad. Además, entre la comunidad judía, tanto norteamericana como del Estado Hebreo, existía escepticismo sobre su compromiso con Israel.
Las dudas se han despejado. El compromiso es contundente e incondicional. Como ejemplo no sólo está la definición de “Estado milagro” sino el hecho de que se reuniera con las figuras principales de la clase política israelí. Desde Peres, hasta Olmert y Barack, pasando por el líder de la oposición, Netanyahu.
La reafirmación de la alianza de Washington con la seguridad judía en Oriente Medio es un claro aviso para todos aquellos Estados que traten de desafiar al gobierno de Tel Aviv, en especial Irán.
La visión de Obama sobre Israel va vinculada a otra meta mayor como es la pacificación de la región. En este punto introdujo unas dosis de realismo al indicar que exigirá tiempo, sin eludir el role que su país tiene y debe ejercer.
En Europa le espera un panorama distinto pero igual de interesante y con numerosos interrogantes. En Alemania, con Merkel podrá sentar las bases de una relación que se antoja clave en el futuro inmediato. La Canciller viró hacia el atlantismo su política aún siendo contraria a la guerra de Irak. Con Obama estos lazos pueden consolidarse y multiplicarse.
// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR