Editorial
Francia y Reino Unido decidieron ayer extender la videovigilancia para evitar posibles atentados. Mientras Francia endureció por octava vez en diez años su legislación antiterrorista con la aprobación de una normativa que generaliza la vigilancia por vídeo y acentúa los controles policiales y administrativo, Reino Unido decidió grabar los movimientos de los coches de todas las carreteras y guardar las imágenes dos años.
A pesar de no haber sufrido un atentado como el 7-J londinense o el 11M español, en Francia no descansan ante la amenaza islámica. Para dotarse de las armas adecuadas y afrontar la “guerra” contra el “yihadismo global”, en palabras del ministro del Interior galo, Nicolas Sarkozy, la nueva ley aprobada por el Parlamento amplía el uso de la vídeo vigilancia, redobla el control en los transportes e Internet y castiga con más dureza la planificación de atentados. Una vez que la ley entre en vigor, se podrán instalar cámaras de vídeo en el metro, aeropuertos, estaciones ferroviarias, centrales nucleares o grandes parques industriales.
La primera fuente de inquietud para la Unidad de Coordinación de la Lucha Antiterrorista (UCLAT) es la situación en Irak. Según varias investigaciones efectuadas en el último año, siete franceses han muerto en Irak y de ellos, dos eran kamikazes. Al menos otros trece han ido a combatir con los insurgentes, mientras que dos están encarcelados allí y catorce en Francia por haber ayudado a los voluntarios para la ´yihad´, que viajan a Irak al margen de redes estructuradas, lo que hace más difícil su detección. El segundo motivo de inquietud es la integración del argelino Grupo Salafista para la Predicación y el Combate (GSPC) en el yihadismo internacional, según el análisis de la UCLAT.
La aprobación definitiva del texto por el Parlamento francés coincidió con la advertencia del comisario jefe de Scotland Yard, Ian Blair, de que varios grupos terroristas están “actualmente planeando atrocidades en Reino Unido”. Reino Unido se convertirá en el primer país en el que se grabarán los movimientos de todos los vehículos. Con una red de cámaras que pueden leer automáticamente las matrículas, el plan es elaborar una enorme base de datos de los movimientos de los coches para que la Policía pueda analizar cualquier viaje hecho por una persona.
España debe seguir muy de cerca las acciones de estos dos gobiernos en materia antiterrorista, ya que un reciente informe elaborado por los Servicios de Información de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, dependiente del Ministerio del Interior, recomienda prestar especial atención a la evolución durante los últimos años de los fenómenos migratorios en Francia y Reino Unido y su relación con el islamismo radical.
La influencia de los discursos radicales en los islamistas de segunda generación residentes en España preocupa mucho, más teniendo en cuenta los últimos precedentes tanto en Francia como en Reino Unido. El informe también alerta del peligro que tienen los hijos de inmigrantes de radicalizarse y convertirse en elementos operativos del terrorismo islamista. El perfil susceptible de verse afectado por este fenómeno es el de un adolescente español de origen magrebí, aparentemente integrado, pero seducido por los discursos radicales de su entorno.
Los expertos de la lucha antiterrorista apuntan que esta tendencia no sólo resulta preocupante en un futuro a medio o largo plazo, sino que es el principal indicador de que la amenaza que se cierne sobre España continuará en el futuro en el mismo nivel alto que hace unos meses.
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