Política

Raúl Castro se olvida de las reformas y advierte al pueblo sobre la crisis

El presidente de Cuba, Raúl Castro, ha rebajado notablemente su discurso sobre las reformas en el país que él mismo esgrimió como carta de presentación hace exactamente un año. Una excusa que aprovechó la propia Unión Europea para levantar las sanciones y para dar un balón de oxígeno al régimen comunista de los hermanos Castro

“No todo son noticias felices”, dijo
Con una gigante fotografía de Fidel Castro a sus espaldas, el presidente confirmó, en Santiago de Cuba y en el día más señalado del calendario de la revolución, que, de momento, no hay nada nuevo en el horizonte con relación a las “reformas estructurales” que clamó como necesarias hace doce meses.

En su discurso, que duró apenas 50 minutos, advirtió a los cubanos de que “no se deben acostumbrar a recibir solo noticias buenas”. Por tanto, pintó un sombrío panorama mundial que impacta en la isla y repasó la marcha de algunas medidas. Pero obvió cualquier síntoma de aperturismo o esperanzas de libertad.

Raúl Castro se refirió a su país vecino, Estados Unidos, para decir que “junto a la producción, la defensa continuará sin descuidarse” en Cuba, pese a las elecciones que se celebrarán en ese país en noviembre próximo. Dicho de otra manera, gane Obama o McCain, Castro no cambiará su actitud de confrontación frente a Estados Unidos.

Un punto que contrasta con su llamamiento hace un año a la nueva administración estadounidense a elegir entre la “absurda, ilegal y fracasada política contra Cuba” o aceptar “el ramo de olivo” ofrecido para resolver el largo “diferendo” en la mesa de negociaciones.

El discurso confirma, además, el tono más austero ya insinuado hace quince días en el Parlamento cubano, en su presentación como presidente del país.

Usando la vieja retórica, el dictador reiteró que la revolución cubana es “socialista” y que él no traicionará jamás a los mártires de la revolución. Raúl Castro cerró su alocución con una dedicatoria a su hermano, convaleciente de una grave enfermedad desde que hace exactamente dos años abandonó la tribuna de oradores en Holguín, en una jornada que había comenzado en Bayamo con el discurso de la Rebeldía Nacional.

En su discurso de asunción presidencial, el 24 de febrero pasado, el general afirmó que su prioridad sería satisfacer las necesidades básicas de la población, mientras que el Gobierno está ya examinando “la progresiva, gradual y prudente revaluación del peso cubano”.

Ahora, sin embargo, advierte a los cubanos sobre la necesidad de ahorrar: “todavía nos faltan muchas cosas, muchas que quisiéramos pudiera disfrutar nuestro pueblo pero por muy grandes que sean nuestros deseos de resolver cada problema, no podemos gastar más de lo que tenemos”, dijo el comunista de 77 años.

Raúl Castro aseguró que “para sacarle máximo provecho” a los recursos disponibles “es imprescindible ahorrar de todo”, sobre todo en combustible, debido a la crisis mundial del petróleo.

El mandatario tampoco habló ni de la marcha de la reforma administrativa ni de los planes del Gobierno para resolver los problemas de la dualidad monetaria.

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