Uncategorized

Reflexiones tras la Manifestación del Sábado


España se encuentra en un momento de convulsión ante las expectativas de una posible negociación entre el gobierno y la banda terrorista ETA. La explicación sobre el paso que pretende el Ejecutivo, rompiendo la exitosa Ley de Partidos, convirtiendo en interlocutora a una organización ilegalizada -Batasuna- y dejándose en el camino cualquier intento de consenso con la oposición tiene dos explicaciones. Las dos muy preocupantes.


 


La primera, consiste en exprimir el jugo electoral que le daría al PSOE lograr la “paz” en el País Vasco, aunque fuera muy precaria y a costa de ceder en aspectos claves (por lo tanto, una “paz” perniciosa que se vendería propagandísticamente como un logro -aunque fuera letal-). Este gobierno ha demostrado pocos escrúpulos éticos a la hora de intentar conseguir un caladero de votos, por la tanto la inquietud no es infundada.


 


Por otro lado, la segunda explicación atañe a que la banda ETA esté chantajeando al Gobierno y por eso éste sigue dócilmente las pautas que Otegui y compañía le van marcando. Imagínense ustedes que, fuera verdad o mentira, ETA hiciera un comunicado haciendo públicos los entresijos de su supuesta participación en el 11-M. ¿Qué sucedería? Piénsenlo. O que hiciera públicas las estrategias conjuntas y las conversaciones que han mantenido durante los últimos años. ¿Cómo quedaría el PSOE?


 


Les invito a meditar despacio si estamos ante un gobierno oportunista que, a costa de dar protagonismo y a auge a un fenómeno que estaba acabado (ETA-Batasuna), pretende bajo el falso señuelo de una paz envenenada conseguir votos o ante unos dirigentes acorralados y chantajeados que no les importa pagar el precio que haga falta. Sin duda, estos anhelos de paz tienen un trasfondo muy preocupante, no son creíbles tal y como lo están planteando.

// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR

// EN PORTADA

// LO MÁS LEÍDO

// MÁS DEL AUTOR/A

Menú