La OTAN ha acusado a Rusia de la violación de las resoluciones de Naciones Unidas, porque su presidente, Dmitri Medvédev, ha anunciado hoy que reconoce la independencia de Abjazia y Osetia del sur. Poco más de una decena de personas han salido a celebrarlo en el centro de la capital de Osetia del Sur, Tsjinvali.
Sólo unos pocos salen a celebrarlo
“He firmado los decretos de reconocimiento, por la Federación Rusa, de la independencia de Osetia del Sur y de la independencia de Abjazia“, ha dicho el presidente en una comparecencia televisiva.
Según Medvedev, las regiones georgianas tienen derecho a decidir su futuro por el ataque que han sufrido por parte de Tblisi. Sin embargo, no ha aclarado cómo sabe que las regiones georgianas han decidido su futuro cuando todavía no se ha convocado ningún referéndum con observadores internacionales imparciales.
Por si fuera poco, ha ordenado también a su ministro de Exteriores, Serguéi Lavrov, que entable relaciones diplomáticas con las capitales de los territorios para que su nuevo estatus, que por el momento sólo le reconoce Rusia, se haga efectivo lo antes posible.
El secretario general de la OTAN, Jaap de Hoop Scheffer, ha dicho, por su parte, que “las acciones rusas en las últimas semanas hacen dudar sobre el compromiso de Rusia con la paz y la seguridad en el Cáucaso”. Y ha agregado que la OTAN “apoya firmemente la soberanía y la integridad territorial de Georgia y hace un llamado a Rusia para que respete estos principios”.
Pocos minutos después del discurso de Medvedev, sólo unas decenas de surosetios y abjazios han celebrado la independencia mientras ondeaban banderas rusas y surosetias y disparaban al aire.
Posibles explicaciones
La ocupación rusa de las dos regiones requiere, para tener alguna legitimidad, que las autoridades soberanas la aprueben. Hasta el momento, las únicas instituciones soberanas que reconocía Moscú eran las de Tblisi, pero ahora que aceptan las de Osetia del sur y Abjazia, podrán firmar un tratado directamente con ellas. Por si fuera poco, los aliados de Moscú, como Irán o Venezuela, podrían empezar a reconocer a las dos regiones, con lo que dividirían a la comunidad internacional entre los aliados de Washington y Bruselas y los de Rusia.
Existe el temor en Tblisi de que el objetivo de Rusia no sólo sea desestabilizar a un país al que quiere castigar por su futura incorporación a la OTAN, sino que también desee apoderarse del único oleoducto que proviene del Cáucaso y que no atraviesa el territorio ruso, que es el que discurre por Osetia del sur.
“Si el Kremlin quiere presionar a la Europa, ocupar Osetia o convencerla de que es su amiga es una apuesta geopolíticamente ganadora: por un lado atemoriza a las antiguas repúblicas soviéticas y países satélites que se encuentran en la Unión Europea, y por otro controlaría la mayor parte de la demanda de gas y petróleo de los socios comunitarios”, aclara un experto a Diario Exterior.
// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR