La conferencia que comenzó ayer en Ginebra para buscar un arreglo al conflicto entre Rusia y Georgia se ha suspendido antes de lo previsto, debido a “dificultades de procedimiento”, pero ambos países han acordado fijar la fecha del próximo 18 de noviembre para una nueva reunión
La Haya denuncia discriminación étnica
El representante de la Unión Europea (UE), Pierre Morel, ha señalado que “siempre hay dificultades cuando empieza un proceso como éste y, en vista de la sensibilidad y de las posiciones de principio de cada parte, hay que recurrir a distintas fórmulas para que todos se expresen”.
Sin entrar en detalles ni explicar el motivo preciso de la suspensión de la reunión, Morel dijo que “si se ha fijado una fecha es porque nadie ve una razón para detenerse”.
Sin embargo, poco después de interrumpirse el proceso el presidente georgiano, Mijail Saakashvili, había anunciado que Rusia se retiraba de la mesa. “Rusia se acaba de retirar de las conversaciones de Ginebra, lo cual significa básicamente que Rusia no tiene interés en absoluto a estas alturas en ningún proceso diplomático”, declaró Saakashvili ante la prensa en Bruselas.
Rusia y Georgia estuvieron representados por sus viceministros de Asuntos Exteriores en una reunión auspiciada por la UE, la ONU y la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), dos meses después de que se enfrentaran militarmente a causa de las repúblicas separatistas de Osetia del Sur y Abjazia.
Por exigencia de Moscú, durante la fase preparatoria de la reunión también fueron invitados delegados de ambas regiones, que formalmente forman parte de Georgia, pero cuya independencia ha sido reconocida por Rusia.
Los problemas de “procedimiento” a los que aludió Morel como causantes del fin anticipado de la reunión estarían vinculados justamente a la participación de esos delegados, que no eran reconocidos por Georgia, pero en cuya presencia insistía Moscú, según se desprende de comentarios recogidos a lo largo del día de fuentes diplomáticas.
La justicia interviene
La Corte Internacional de Justicia ha ordenado tanto a Rusia como a Georgia poner fin y evitar cualquier acto de discriminación étnica contra cualquier ciudadano georgiano en las regiones secesionistas de Osetia del Sur y Abjazia y sus áreas adyacentes.
Ambas partes deben “abstenerse de promocionar, defender o apoyar discriminación racial realizada por personas u organizaciones y deberán facilitar ayuda humanitaria a esas zonas”, afirma la resolución de la Corte.
Con ello, la Haya acepta ordenar medidas provisionales en este litigio, pero rechaza hacerlo según lo solicitaba Georgia, que pedía que afectasen solamente a Rusia.
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