El accidente de un avión Boeing 737 de la aerolínea privada kirguisa Itek-Air junto al aeropuerto internacional de Manás, en las afueras de la capital de Kirguistán, Bishkek, ha dejado 70 muertos, 22 heridos y tres desaparecidos, según informó el portavoz del gobierno del país
Una compañía prohibida en Europa
Según los últimos datos aportados por el primer ministro del país, Igor Chudinov, sobre el accidente del avión, que tenía como destino Irán, había un total de 51 extranjeros, procedentes de Irán, China, Turquía y Canadá. Las autoridades anunciaron que probablemente en las próximas horas puedan brindar una cifra más exacta de muertos y heridos.
El aparato, aunque su propietario es Itek-Air, estaba alquilado por la iraní Aseman Airlines, según dijo un representante el departamento de Aviación Civil, Alexandre Axionov.
El jefe de gobierno de Kirguistán afirmó que la causa del accidente del avión puede haber sido que la cabina no haya sido del todo hermética, según informó la agencia de noticias rusa Interfax. El Boeing, construido en 1979, había sido inspeccionado el mes pasado.
Chusinov desmintió los informes de los medios locales según los cuales se originó una explosión en tierra.
Fuentes del servicio de prensa de la base aérea estadounidense de Bishkek explicaron que el avión se estrelló poco después de despegar. El piloto “informó de que había un problema técnico e intento regresar al aeropuerto”, añadieron.
Por otra parte, un portavoz del Ayuntamiento de Bishkek afirmó que en el pasaje figuraba un equipo juvenil de baloncesto, aunque no especificó si se trataba de la selección masculina o femenina y si en él hay supervivientes.
Esta empresa es una de las que la Comisión Europea puso en su lista negra por lo que tiene prohibido operar total o parcialmente en la Unión Europea. La pequeña aerolínea cuenta en su flota con tres aviones de ese tipo y su sede está en la capital kirguisa.
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