Si el martes fue la Embajada cubana quien insultó a Esperanza Aguirre, ahora Granma ha hecho lo propio. El “periódico” al servicio del tiranicidio castrista, sigue el mismo hilo conductor que el cuerpo diplomático de la Isla acreditado en Madrid. El gobierno español permanece mudo.
Editorial
El hecho de que Esperanza Aguirre y la Comunidad Autónoma de Madrid se hayan convertido en uno de los grandes valedores de la libertad y de los derechos humanos del pueblo cubano, es algo que no gusta a su gobierno. Insultos, calumnias y mentiras contra la política del PP, arma habitual de este régimen sectario contra quien no piensa o sostiene sus mismos ideales liberticidas.
El miércoles desde estas líneas solicitamos la intervención del gobierno español en este espinoso asunto. Debía hacerlo de una manera tan sencilla como concreta: exigir que Cuba rectificara y pidiera disculpas a Aguirre. Nadie de Moncloa ha dicho nada. ¿Se puede suponer, por tanto, que están de acuerdo con Granma? Ya se sabe, quien calla otorga…
El Gobierno y el Ministerio de Exteriores español viene siendo excesivamente condescendiente con Cuba. Mientas la dictadura se cobra más y más víctimas, Moratinos, Pajín o López Garrido (por poner sólo los ejemplos más mediáticos) loan el pseudo-reformismo cubano.
De la misma manera que Exteriores toma partido por algunas causas internacionales, ahora debería defender a una política española como Aguirre, legítimamente elegida por millones de madrileños. En caso contrario, estará lanzando un mensaje de aquiescencia muy peligroso con el régimen los Castro y de apoyo a los que loan sus “esencias”.
El único pecado cometido por Esperanza Aguirre es ser portavoz de quienes quieren ver a la Isla convertida en una democracia garantizadora de derechos humanos y libertades. Aunque ya se sabe, la izquierda más sectaria se ha apropiado del concepto de libertad y de su significado, definiendo a su libre albedrío quien es víctima o tirano.
En España, por desgracia, hay quienes aún comulgan y exaltan con el discurso victimista de los Castro. Esperanza Aguirre no está ni estará entre ellos, lo que enfurece al establishment de La Habana.
// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR