Política

Zapatero cambia su política exterior y apuesta ahora por las relaciones transatlánticas

El presidente José Luis Rodríguez Zapatero quiere que la política exterior sea uno de los pilares principales de esta legislatura, que comenzó a mediados de marzo. Se concentrará en las relaciones con Latinoamérica y con Estados Unidos.

En una conferencia celebrada ayer en el Real Instituto Elcano
En una declaración en el Real Instituto Elcano, Zapatero dio prioridad a las relaciones con Latinoamérica, que es el subcontinente donde se dirige la mayoría de las inversiones españolas que salen de Europa. Consideró que las relaciones deben girar en torno a dos temas: la inversión, la cohesión social y las migraciones.

El año pasado, las inversiones españolas en Latinoamérica superaron los 4.000 millones de euros. Es, junto a América del Norte, el principal polo de atracción de los recursos y las empresas españoles.

Los fuertes niveles de desigualdad que azotan la región han servido para que los regímenes populistas, como el de Chávez en Venezuela, aprovechen la frustración de la gente para bloquear las áreas de libre comercio. Zapatero ha apostado por la integración de la región andina y MERCOSUR y un incremento de sus flujos comerciales con Europa.

El presidente español ha anunciado dos reuniones en octubre “con los presidentes andinos y el comisario europeo de Comercio Exterior, Peter Mandelson” y con “los presidentes centroamericanos”.

Zapatero ha venido a refutar la opinión negativa que se ha extendido en América Latina por la aprobación de la directiva de la Unión Europea sobre la expulsión de los inmigrantes. En ella se establecen reglas comunes para el tratamiento de los “sin papeles”, como por ejemplo ampliar el tiempo de retención, llegar a acuerdos con los países de origen para que puedan ser retornados inmediatamente e imponer una prohibición a la entrada en la Unión Europea a aquellos que burlasen los controles fronterizos.

Zapatero tuvo palabras también para Estados Unidos y anunció que la presidencia de turno de la UE, que ocupará España durante el primer semestre de 2010, le dará especial relevancia a la relación con Estados Unidos. Y muy en particular, afirmó, si el presidente es Barack Obama.

José Luis Rodríguez Zapatero intentaría, según sus palabras en la conferencia, recuperar su prestigio como líder internacional y construir de nuevo un puente con Washington, después de que el presidente Bush, con el que ha tenido graves enfrentamientos desde la retirada de las tropas españolas de Irak en contra del mandato de Naciones Unidas, deje el cargo durante el próximo mes de diciembre.
 

El “No” irlandés

El presidente español también dedicó algunos minutos a valorar el “No” irlandés. Señaló que Dublín debía “comprender” que el rechazo de sus ciudadanos “no puede suponer sin más un freno a los deseos de la inmensa mayoría de avanzar” en la construcción europea.

Además, dejó claro que el “No” irlandés no puede acaparar toda la atención de la Unión Europea y que en le Cumbre del próximo jueves debería hablarse de las necesidades fundamentales de la gente y, en particular, de los precios de los carburantes y de los alimentos.
 
El jueves también se decidirá si se eliminan las sanciones económicas contra el régimen castrista, algo por lo que aboga Madrid pero que no convence a países que han vivido en carne propia el yugo del comunismo, como Alemania, Hungría, Chequia o Polonia.

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