El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha comparecido hoy en el Parlamento para explicar que la crisis española tiene causas internacionales y no ha aportado ninguna medida nueva para paliar sus efectos. Ha asegurado que, aunque “el Gobierno se siente responsable”, seguirá aumentando el gasto público.
A pocos meses de la posible recesión
Zapatero se ha mostrado muy optimista al principio de su discurso asegurando que, por la bajada de los precios del petróleo, la inflación española se situaría por debajo del 4 por ciento a finales de este año.
Una vez más, el extranjero y la construcción han sido el origen de la crisis y no los problemas estructurares que pueda tener la economía nacional. Precisamente porque España es un país “abierto” al mundo, le afectan más los cambios y en este caso la caída del crecimiento y la desaparición de la liquidez.
Ha recordado también, incluyéndolo entre los factores internacionales culpables de la destrucción de empleo, que el país se encuentra muy endeudado. España, bajo la presidencia de Zapatero, se ha convertido en el segundo país europeo que más debe al extranjero en comparación con lo que produce.
Aunque el presidente español ha identificado a la construcción como la responsable del aumento del paro en los últimos meses, no ha explicado por qué el sector que más empleo ha destruido, en miles de personas, ha sido el de los servicios. Tampoco se ha referido a la caída de un 70 por ciento del consumo si se compara el segundo trimestre de 2007 con el mismo período de 2008.
Contradiciendo todos los informes de la Unión Europea, Zapatero ha afirmado que la economía española se encuentra en práctico estancamiento y ha admitido que el crecimiento en los próximos meses será “débil o muy débil”. Según la Unión Europea, España entrará en recesión durante el segundo semestre de 2008.
El presidente español ha querido matizar que la crisis española tiene “factores específicos” además de los puramente internacionales pero no ha concretado ninguno. Mientras los economistas aseguran que el abaratamiento de las contrataciones y los despidos es necesario para una recuperación rápida, Zapatero se muestra reacio a hacer ninguna reforma en este sentido.
Más gasto público
Según el Gobierno, será el aumento del presupuesto en el Plan de Empleo lo que “ayudará”a 100.000 desempleados a colocarse gracias a la formación que van a recibir mientras estén en el paro.
“Será dificil que les sirva de mucho la nueva formación si las empresas despiden a sus plantillas. Lo primero que debe hacer un Gobierno es incentivar la creación de empleo por parte de las empresas. Formar a los profesionales está bien pero no es más que la mitad del trabajo”, afirma un economista a Diario Exterior.
Por otro lado, ha reiterado que en 2009 aumentará las pensiones un 6 por ciento, dos puntos por encima de la inflación que espera, y seguirá apostando por las ayudas a la dependencia y las becas, entre otras iniciativas.
El presidente español se ha mostrado orgulloso de haber sido el primer Ejecutivo que en aplicar unas medidas contra la crisis sin tener en cuenta que, por ejemplo, los Estados Unidos aplicaron su propio paquete seis meses antes.
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