Uncategorized

Zapatero entra en campaña


Que Zapatero asuma el mayor protagonismo socialista en la campaña para las elecciones europeas se debe a dos razones fundamentales. La primera, al alto riesgo de perderlas, como anuncian todas las encuestas. Algo muy incómodo para mantener el poder con la precariedad de apoyos parlamentarios que tiene actualmente. La segunda, porque cree que los ciudadanos imputan la crisis económica a sus ministros o al sursum corda pero no a él. Paradójicamente, el verbo ahuecado del presidente del Gobierno es todavía el remedio más eficaz, aunque suene agónico, para contener un eventual y previsible batacazo político.

El PSOE pretende que el 7 de junio votemos a Obama. Por eso tenemos a Obama hasta en la sopa en los medios afines. Votar a Zapatero, nos venden con todo el descaro, es como votar a Obama, o a Sarkozy, o al G-20, o a Merkel o a cualquiera que mantenga un nivel de popularidad elevado y nos distancie de nuestros propios y peliagudos problemas, aunque coincidan ideológicamente muy poquito con Zapatero y dos de cada tres parados en la Unión Europea sigan siendo compatriotas nuestros.

Hace cinco años, Zapatero se fue a Francia a apoyar a los socialistas galos y batió varias marcas a la hora de elegir a los candidatos equivocados por medio mundo. En estas próximas elecciones europeas su principal aliado es el abrazo sobón de Sarkozy y la imagen candorosa de Obama.

Veremos muy pronto cómo le sale la jugada. Si los españoles votan mirando sus escuálidas carteras y atisbando lo que falta todavía por llegar, a Zapatero no le salva ni una de esas frases tan enfáticas como superfluas con las que se parapeta a diario. Si consigue alimentar la asociación con mandatarios internacionales más ignífugos que su Consejo de Ministros, tal vez se libre de la quema y de recibir un correctivo electoral  severo. Permanezcan atentos a los telediarios.

// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR

// EN PORTADA

// LO MÁS LEÍDO

// MÁS DEL AUTOR/A

Menú