El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, condicionó la recuperación de la economía española a que se supere la crisis financiera internacional y se facilite el acceso al crédito, así como a que se moderen los precios del crudo. El próximo martes se reunirá con empresarios y sindicatos, aunque avisa: no habrá reformas el mercado de trabajo
No hace autocrítica
“Volveremos a ser un país fuerte en recuperación económica en cuanto las condiciones internacionales así lo permitan”, dijo el líder del Ejecutivo. Zapatero sostuvo que “los dos factores decisivos” para que España vuelva a la senda de recuperación económica son que se supere la crisis financiera y el endurecimiento del crédito que ha provocado, y que se frene la escalada del crudo.
El precio del petróleo “está proyectando este parón económico a toda la zona europea prácticamente”, indicó Zapatero. También, incidió en que la evolución de esta materia prima es “la cuestión más importante que tiene la economía mundial por delante”, sin que haya “nadie en el mundo” capaz de determinar su evolución en los próximos seis meses.
En cuanto al desempleo, Zapatero recalcó que, a pesar de que el segundo trimestre del ejercicio “ha representado un frenazo considerable económicamente”, se ha creado empleo, y que más de 20,4 millones de españoles tienen un puesto de trabajo en la actualidad. Los datos, publicados esta semana por la EPA, revelan que el paro ha crecido hasta el 10% en España, los peores niveles desde 2004.
“Nunca hemos tenido tantos españoles trabajando como en este momento”, recalcó el presidente. A su parecer, España goza de gran capacidad para incrementar su población, en general, y su población activa, en particular, “a pesar de que las expectativas económicas son mucho menores”.
Reunión con patronal y sindicatos
El presidente del Gobierno estampará su firma el próximo martes en un documento que reconoce abiertamente que la crisis está empobreciendo España. Se trata de la declaración que sentará las bases del diálogo social para toda la legislatura, un texto que firmarán los líderes de la patronal y de los sindicatos en La Moncloa. La principal novedad es que se omite una de las grandes pretensiones de la patronal para salir del bache: la aplicación de reformas laborales.
“La crisis se está reflejando en un significativo aumento del desempleo, un incremento de las dificultades de acceso al crédito, unos tipos de interés más elevados, una importante desaceleración del consumo, un contexto elevado de endeudamiento de empresas y familias, lo cual genera empobrecimiento de nuestro país”, reza el texto presentado por la CEOE y los agentes sociales.
Entre las recetas para contrarrestarlo no figura la reforma laboral. El motivo es el reconocimiento de que la crisis no tiene origen laboral. Por tanto, las soluciones deben buscarse en otros terrenos, no en la flexibilización del mercado de trabajo. Esa condición ha provocado tensiones entre los empresarios españoles.
El Ejecutivo socialista pretende reformar los servicios públicos de empleo, mejorar las políticas activas, facilitar la inserción de los jóvenes en el mercado y fortalecer la inspección de trabajo para que combata mejor la siniestralidad.
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